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Wilmer Zamora, comerciante del mercado Oriental, está tratando de ver cómo va a continuar con su trabajo, luego que las lluvias del fin de semana, se llevaran todos los bienes de su pequeño negocio.

Zamora, quien lleva más de 15 años trabajando en la zona cercana a pollos Caldera, exactamente en la esquina de la parada de buses que se dirigen a la comunidad Los Vanegas, contabiliza que perdió más de C$20,000, pues la corriente se llevó buena cantidad de bebidas gaseosas, jugos y contenedores donde almacenaba hielo.

La vulnerabilidad del mercado Oriental quedó evidenciada con el gran agujero que se formó en la zona “El Galillo”, por la fuerte corriente que también arrastró canastos con frutas, carretones, verduras y gran cantidad de basura en el mercado considerado el más grande de Centroamérica.

“Perdí incluido los cajones, los productos de gaseosas, no recuperamos nada”, lamentó Zamora, quien a mediodía de este lunes arreglaba el poco producto que quedó en el establecimiento, pensando cómo podía continuar.

La gran cantidad de basura que se acumula en el Oriental, provocó inundación en tramos, quedando algunos dañados, según los reportes de comerciantes de este centro de compras.

Ángela Ríos, comerciante de frutas y verduras, afirmó que la lluvia se le llevó varios canastos llenos de mercadería que había dejado sobre una mesa de metal, que nunca habría pensado que hubiese sido arrastrada.

La zona de El Galillo, donde se formó un gran hueco por las lluvias. Orlando Valenzuela/END

“Tenía piñas, papayas y tomates, todo eso lo arrastró la corriente. Aquí nadie podía hacer nada porque también nos podía arrastrar la corriente”, comentó Ríos y añadió que fueron grandes cantidades de basura que eran arrastradas por la corriente.

Zamora dijo a El Nuevo Diario que hasta este lunes, las autoridades municipales no han llegado a ese sector para solucionar e inspeccionar los estragos que dejaron las fuertes lluvias del pasado fin de semana.

“La calle quedó destruida por la corriente, yo aquí pago mis impuestos y nadie viene a ver este problema, está socavada la calle”, subrayó.

Gran agujero

Comerciantes y transeúntes que pasan por la zona de la Casa de los Encajes y el comedor popular El Galillo quedaron sorprendidos porque en esa zona se formó un gran agujero de aproximadamente 20 metros de longitud, debido a que el sistema de drenaje es antiguo, lo que se suma a las fuertes corrientes que se producen cuando llueve.

“Desde el martes (de la semana pasada) empezó a socavarse la zona de El Galillo por las fuertes lluvias y porque la tubería ya tiene bastante tiempo”, explicó Xiomara Castro, propietaria de una tienda de calzado de la zona y una de las más afectadas.

El Nuevo Diario constató que el acceso en este lugar está cerrado por seguridad, puesto que hay varios establecimientos que podrían caer si no se da el mantenimiento y la reparación correcta.

“Antes de todo revisamos que estaba la bodega toda abierta la parte de abajo e inmediatamente llamamos a las autoridades para que nos ayudaran y pues han estado trabajando, pero nos da temor, porque es bastante grande el problema”, señaló Castro.

En el lugar se observa a un grupo nutrido de hombres trabajando en la solución del problema, que hoy es motivo de curiosidad para muchos y de peligro para otros.

Otras zonas afectadas por huecos formados por levantamiento de adoquines y destrucción del asfalto por las fuertes corrientes son el sector de La Caimana, el Gancho de Caminos, la zona cercana a la antigua mansión Luis Somoza y también en la zona de El Calvario.

En el sector de La Caimana trabajadores de la Alcaldía cerraron el acceso para evitar que se ocasionara un accidente.

Dimitri Rodríguez, ingeniero de la Alcaldía de Managua, dijo a El Nuevo Diario que “hasta el día de hoy (lunes) estamos trabajando en dar respuesta al problema. Estamos cerrando la vía para que no haya un desplome de la carpeta y que no ocurra algo mayor en la zona”.

La gran cantidad de basura que se acumula en el Oriental, provocó inundación en tramos. Orlando Valenzuela/END

El Nuevo Diario intentó obtener información sobre registros de los estragos que han dejado las lluvias a este centro de comercio popular con la Corporación Municipal de Mercados de Managua (Commema), pero se nos dijo que no estaban las personas que podrían brindar información.

Aún se observan a comerciantes limpiando sus establecimientos, haciendo reparaciones, e incluso sobre las aceras de los mismos, cajas de mercadería completamente mojadas y grandes capas de lodo seco en algunas calles.

Por estar en una de las zonas bajas de la capital, el Oriental es vulnerable ante los fuertes aguaceros, ya que las corrientes llegan desde las zonas altas de la ciudad a parar a este lugar y arrastran lo que se encuentran en su camino, impidiendo la salida de los compradores por el alto nivel del agua.