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La recolección de basura en el primer semestre del año ha costado C$56.4 millones en el primer semestre, según cifras de la Alcaldía de Managua, sin embargo, las fuertes lluvias de la semana pasada causaron estragos por la gran cantidad de desechos que continuaba en cauces y calles.

En el primer semestre de este año se han extraído 2,452 toneladas de sedimentos y desechos de los cauces, canaletas y tragantes, según los informes de gestión municipal de la Alcaldía de Managua de lo que para especialistas en situación de riesgos y ambientalistas esto representa parte del problema de las inundaciones en la capital.

En el 2018, el monto destinado para recoger la basura de Managua fue de C$53.6 millones, lo que indica que este año aumentó.

Los informes municipales anuales señalan que en 2017 se recolectaron en toda la ciudad 4,788 toneladas y en 2018 se incrementó a 5,020 toneladas, lo que representa 232 toneladas entre un año y el otro, y se espera que se mantenga el nivel de recolección o aumente de manera proporcional, de acuerdo con la cantidad de población.

Para Denis Meléndez, representante de la organización Mesa Nacional para la Gestión de Riesgo, la basura es un elemento que contribuye a las inundaciones anuales por la obstrucción en la red de drenaje pluvial que parte a la ciudad de sur a norte.Un contenedor con basura que arrastró la lluvia del viernes 20 de septiembre.Archivo/END

Meléndez señaló que el problema de la basura se va incrementando cada año, lo cual significa que falta efectividad en la incidencia de la población, que sigue sin comprender el daño que se causa al lanzar los desperdicios a cauces, canales y tragantes, que los ven como basureros.

Grandes desastres

Según el informe de la Agencia de Cooperación Japonesa (JICA) que presentó como parte del “Plan maestro para el desarrollo urbano del municipio de Managua”, en los últimos 20 años, grandes desastres causados por inundaciones ocurrieron 55 veces en y los alrededores de Managua.

Calculan que aproximadamente dos millones de metros cúbicos de sedimento y basura se han excavado de todas las 23 micropresas existentes desde 1992.

Meléndez indicó que la basura es uno de los elementos que crean mayor vulnerabilidad a la capital, ya que esto combinado con las deficiencias del drenaje y el despale en la parte alta o cuenca sur, dejan a Managua con las manos arriba ante una lluvia mayor a los 70 milímetros.

El asesor independiente en temas ambientales, Julio Sánchez, indicó que con la deforestación, las escorrentías arrastran todo lo que está a su paso.

Habitantes de las cercanías de la micropresa de Villa Fontana señalan que es un peligro tratar de salir por el camino principal que lleva a San Andrés de la Cruz Verde, ya que la corriente es tan fuerte que no respeta ni a los vehículos, los cuales pueden ser arrastrados.

Calculan que aproximadamente dos millones de metros cúbicos de sedimento y basura se han excavado de todas las 23 micropresas existentes desde 1992.Archivo/END

Juan Palacios, vigilante de la zona, aseguró que el agua puede subir hasta los 40 centímetros y arrastra todo, incluyendo troncos de árboles.

La propuesta del JICA para reducir la vulnerabilidad de la ciudad de Managua está en el mejoramiento estructural de los cauces prioritarios, medidas estructurales para la gestión de los sedimentos en la cuenca de los cauces, asistencia técnica para la construcción de estructuras para almacenamiento de agua de lluvia e infiltración, y una adecuada la gestión de los residuos sólidos.

De los 145 kilómetros de cauces de la capital, solo 65 kilómetros están revestidos, mientras 79.9 son naturales.