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Al día se registran, en promedio, 10 nuevos casos con virus H1N1 en Nicaragua, según datos oficiales, aunque a criterio del presidente de la Asociación Nicaragüense de Infectólogos, doctor Guillermo Porras, lo que preocupa “un poco” es que falta fluidez en la entrega de antivirales Oseltamivir para, precisamente, cortar la cadena de contagio.

El titular de Salud, Guillermo González, informó ayer a través del canal de televisión oficialista 10 nuevos casos con el virus, lo que da un “acumulado” de 115 casos confirmados en los últimos 15 días. De éstos, según el funcionario, 60 han sido dados de alta. “Por lo tanto, hablamos al día de hoy (ayer) de 55 casos activos”, aclaró.

De acuerdo con el ministro, el virus tiene un comportamiento de “moderado a leve”, algo en lo que coincide Porras. Las edades donde está el “grueso” de los afectados oscila entre los 5 y los 20 años. Por ejemplo, “de cada cuatro casos, tres están en ese rango de edades”, especificó González.

Managua sigue concentrando el mayor número de enfermos. En la capital, “de los casos acumulados tenemos 88, casi todos de la zona occidental, aunque hay algunos casos en la zona oriental. Luego tenemos a León con nueve casos; Masaya con ocho casos; Granada y Carazo con cuatro casos respectivamente; Chontales y Jinotega, cada uno con un caso”, detalló González.

Repunte en cuatro o seis semanas

El doctor Porras señaló al respecto que “si seguimos el patrón mexicano, habrá un pico (de casos) hasta dentro de cuatro o seis semanas (a nivel local). Estamos comenzando apenas, vamos en curva, en subida….”, alertó.

Agregó incluso que “el subregistro en esto es latente, porque hay gente que se queda en casa al no ser grave el cuadro clínico, pero el problema con estos casos es que pueden transmitirlo”.

Porras refirió que, en general, el trabajo que está realizando el Ministerio de Salud, Minsa, es “bueno”. Sin embargo, insistió en que “les hace falta afinar el flujo de antivirales. A mi juicio tiene que ser más ágil, más expedito”, señaló.

Explicó que “hemos tenido casos de pacientes con pruebas rápidas positivas, lo notificamos al Minsa y ellos toman la muestra, y hemos visto que está un poquito lento el proceso de entrega de antivirales, a veces hemos esperado hasta 48 horas y eso debería afinarse un poco. Nuestro temor es la tardanza”.

“Entendemos que no se trata de darle antivirales a todo enfermo con afección respiratoria…, y que es el gobierno el rector, pero (el protocolo internacional dice que) si hay un paciente con prueba rápida positiva de influenza A debería recibir el tratamiento mientras se cumple todo el proceso”, reiteró Porras.

Añadió que tienen información, incluso, de que el tratamiento aún no se le ha dado a algunos de los contactos de los infectados que tienen enfermedades crónicas y antecedentes de trasplantes.

“Esperamos que se trate sólo de un proceso de ajuste, que esto se afine, porque con lo de México está demostrado que ese tipo de pacientes son inmunocomprometidos, y deben recibir tratamiento”, advirtió.

En ese contexto el médico mencionó que sería conveniente que las instituciones privadas o empresas médicas previsionales comiencen a adquirir los antivirales Oseltamivir, sin que el gobierno deje de ser el rector, “porque técnicamente está probado que entre más rápido se dé el antiviral, es más eficaz, y es importante cortar los contagios”, apuntó.

Manifestó que también es necesaria la articulación del Minsa con otras instituciones. “La Asociación Nicaragüense de Infectólogos con gusto puede dar asesoría al Ministerio, y en soporte de diagnóstico está el laboratorio de Biología Molecular de la UCA, que cuenta con iniciadores de H1N1, que les mandaron los institutos nacionales de salud de Estados Unidos, ellos podrían ayudar al Minsa en los diagnósticos”, planteó.

Latente “coinfección”

El presidente de la Asociación Nicaragüense de Infectólogos, doctor Guillermo Porras, indicó que la vacuna contra la gripe estacional, aunque no confiere protección contra el virus H1N1, evita una coinfección.

“La vacuna es importante porque a una persona le puede dar los dos virus: influenza estacional y H1N1, y ¿qué sucede? que podría haber una recombinación del virus, una mutación, por eso es importante la vacuna”, destacó.

El especialista recordó que Nicaragua se ve expuesta, en el año, a la influenza estacional proveniente de los hemisferios Norte y Sur. “Hay años en que hemos tenido dos picos: uno que va de diciembre, enero y febrero… y el otro de junio, julio a agosto, que son precisamente los meses que vienen, y esa es la importancia de vacunarse para evitar la coinfección, especialmente en pacientes vulnerables como los de enfermedades crónicas”, resaltó.

Hoy iniciará en Managua la reunión de los ministros de Salud de Centroamérica, en la cual se esperaría, entre otras cosas, que lo anterior sea tema de discusión.