•  |
  •  |
  • END

El ministro de Energía y Minas, Emilio Rappaccioli, ayer ni se inmutó por la espiral alcista del precio internacional del petróleo y todas las repercusiones que esto implica para la economía del país y el bolsillo familiar. Dice que no causa alarma alguna, y que todo se resuelve en Nicaragua con las reservas del crudo venezolano, la firma de un próximo contrato de importación con la compañía Esso y los millones de barriles que vendrán ahora desde Venezuela.

“Posibles alzas de tarifa”

A pesar de que llamó a la calma a la población y garantizó que no habrá problema en el suministro de combustible ni racionamientos de energía eléctrica, sino “posibles alzas de tarifas”, minutos después Rappaccioli comenzó a convocar de urgencia a todo el sector energético del país para buscar salidas financieras que amortigüen el alza del petróleo y sus derivados.

Rappaccioli esta vez quiso evitar preguntas evidentes respecto de esta espiral alcista y sus repercusiones, y, como de costumbre, no invitó a su rueda de prensa a EL NUEVO DIARIO, pero se metió contra este medio, aclarando que semejante alza en el precio del petróleo y sus derivados a nivel nacional e internacional no debe causar “alarma, como señaló este periódico, sino que se debe llamar a la calma”.

Precisó que “este tipo de titulares” lo llevó a creer que alguna de las plantas de generación de energía eléctrica había fallado, y que había apagones en varias zonas del país, “lo que sería una verdadera alarma”, dijo Rappaccioli, al dejar en evidencia que sólo las oscuranas son importantes y no el alto precio que cuesta cada día la energía eléctrica, los combustibles y toda la cadena de productos de la canasta básica.

Enfatizó una y otra vez en su llamado a la calma, y después confirmó que existe “preocupación” de parte de la industria eléctrica y petrolera por esta escalada alcista del crudo de referencia para Nicaragua (West Texas Intermediate), que minutos después volvía a rebasar la barrera de los 100 dólares en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex).

Siguió llamando a la calma, y después dijo que este repunte del precio del petróleo podría traer nuevas e inevitables alzas de tarifas en el servicio de energía eléctrica.

Otro ajuste en febrero
“El hecho de que ahorita se haya tocado los 100 dólares por barril el crudo, y que eso afecte los precios del Fuel Oil y el Diesel, que son los combustibles que se utilizan para generar energía, no quiere decir que mañana estamos racionando, golpea los costos, y podría ser que en los primeros meses del año (2008) haya que hacerse otro ajuste en la tarifa”, advirtió Rappaccioli.

“Nos preocupa, y es cierto que causa alarma que este precio siga subiendo, pero eso no está en nuestras manos, es un asunto de las grandes economías mundiales”, agregó.

Rappaccioli dijo que la única forma de que no se aplique un nuevo incremento en la tarifa es que “haya consenso entre el Legislativo y el Ejecutivo de sacar plata del presupuesto para subsidiar no sólo a los que consumen igual o menos de 150 kilovatios al mes, sino inclusive subsidiar a quienes consumen más, pero para eso se necesita tocar el presupuesto”.

En cuanto a la renegociación de los contratos por cargos fijos con las empresas generadoras, el funcionario indicó: “El tema no está cerrado, lo vamos a tocar como lo hemos venido tocando con los generadores, para ver si podemos llegar a un tipo de arreglo que no tenga una consecuencia negativa”, pero no precisó fecha.

Lo del diesel no lo explicó
Jamás explicó por qué razón el barril de diesel destinado a la generación de energía en Nicaragua esta semana cuesta 107 dólares con 51 centavos, cuando existe una preocupación planetaria porque el petróleo llega a los 100 dólares.

En cuánto al precio del Fuel Oil o Búnker, Rappaccioli reconoció que el costo del barril alcanzó los 72 dólares con 90 centavos el pasado dos de enero, pero “es algo que está fuera de control de las autoridades nacionales”.

Aseguró que esta calma la debe disfrutar el país en lugar de alarmarse, ya que el contrato que el Gobierno firmará con la Esso Standard Oil, antes del 10 de enero, garantiza que Nicaragua no sufrirá ni desabastecimiento de combustible para los vehículos y mucho menos para las plantas generadoras de electricidad, pues Venezuela enviará suficiente petróleo.

El ministro aseguró que el país ahora tiene energía suficiente y hasta de sobra, pues existen 90 megavatios en reserva y dinero disponible para comprar electricidad en el extranjero. Minutos después tres plantas nacionales redujeron su producción y el estatal Centro Nacional de Despacho de Carga (CNDC), informaba de su primera compra en 2008 en el Mercado Eléctrico Regional (MER).