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Organismos de defensa de los consumidores, de derechos humanos y la población en general, consideran que este año inició con pie izquierdo, tomando en cuenta la imparable alza del petróleo, el incremento en el precio del servicio de agua potable y la reanudación del enfrentamiento de Ortega y el Poder Judicial contra la oposición en la Asamblea Nacional.

“Por la víspera se saca el día. Tristemente, al tercer día de enero el panorama no es halagador y hasta el momento todo refleja que la situación económica, política y social empeorará”, expresó Gonzalo Carrión, director de área jurídica del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos.

Señaló que a los incrementos que se avecinan o que ya se aplican en la energía y en el agua potable, están antecedidos por la carestía arrastrada desde el año pasado, en medio de incrementos irrisorios en el salario mínimo, mientras el resto de los sueldos están congelados.

“Todo, evidentemente, afectará más nuestro empobrecido nivel de vida, perdiendo poder adquisitivo y atropellando nuestros derechos económicos y sociales, mientras la ingobernabilidad se agudiza”, expresó Carrión.

Distracción cubre incapacidad
Por su parte, Gonzalo Salgado, coordinador general de la Red Nacional de Defensa de los Consumidores (RNDC), comentó que el gobierno se va en discursos y fotos, haciendo que se diluya el tiempo sin lograr las transformaciones que el país necesita.

Así mismo, indicó que la falta de institucionalidad democrática y la pugna en el Poder Judicial, el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo e incluso en el Electoral, ha creado todo un caos político que termina siendo una distracción de los problemas esenciales.

“Este gobierno se dice progresista, pero sigue en la práctica negociando y firmando convenios que dan todas las facilidades de explotación de nuestros recursos y mano de obra. La incapacidad de dar respuesta al país y los abusos en los poderes del Estado están empujando a la ciudadanía a la ley de la selva, haciendo que cada quien se salve como pueda, tomando sus medidas particulares”.

En su resumen de 2007, la RNDC identificó cuatro elementos que afectaron a los consumidores: primero está la pérdida del poder adquisitivo; en segundo lugar, la afectación en la calidad y cantidad de los servicios y bienes de consumo; le sigue la debilidad de las instituciones reguladoras, con insuficiencia e inequidad de sus instrumentos legales, y como cuarto elemento, la exclusión de organismos de sociedad civil en los espacios de consulta y ejecución en los temas vinculados a la defensa y protección de los derechos de los consumidores.

Salgado señaló que en 2007 quedó desfasada la aplicación de la Ley de Promoción de la Competencia, complementaria a la Ley de Defensa de los Consumidores, y destinada a evitar las prácticas anticompetitivas, como repartición de cuotas empresariales en el mercado o prácticas como los contratos de exclusividad. Por otra parte, también el tema de las comunicaciones ha quedado en un limbo jurídico.

“En vez de andar con discursos baratos, regalando bolsitas de frijoles, o que la Asamblea Nacional pierda el tiempo en politiquerías, deberían preocuparse por fortalecer las instancias reguladoras, los instrumentos jurídicos”, dijo el representante de la RNDC.

Agregó que el gobierno habla de reconciliación nacional, forma comisiones de paz y anda de la mano del cardenal Obando, diciendo que hay que perdonar 70 veces 7, pero lo que pregonan no lo hacen.

“Para salir de este atolladero se necesita madurez, pero nuestra clase política es de lo más irresponsable que podemos tener”, aseguró.

La población ya no aguanta
En un sondeo por la capital, la población también considera que la situación al inicio de 2008 muestra un mal precedente económico y social.

“Los incrementos a todo mundo van a afectar. Si antes yo gastaba 10 córdobas en la pulpería ahora debo gastar menos, tendré que darme menos gustos y medirme para gastar sólo para lo necesario”, dijo Danilo Orochena.

Por su parte, el vendedor ambulante Sergio Castro expresó que se siente mal, porque con esos incrementos suben los precios de todo. “En esta misma fecha el año pasado hubo un bajón en las ventas, aunque se vendía algo, pero en estos tres días de enero la cosa está peor. Mi mensaje al presidente Ortega y a los diputados es que se sienten a conversar y que hagan el trabajo para el que fueron elegidos. Deben hacer lo que beneficie al pueblo. Es tiempo de que dejen de pensar en ellos mismos y piensen en la pobre gente que ha aguantado tantas desgracias”.

Otra crítica vino de parte de Guadalupe Velásquez: “Los incrementos siempre vienen y los salarios siguen estáticos, congelados. Mientras tanto, tenemos a políticos que nunca han representado al pueblo, esos pleitos serán por siempre y no valoran a quienes los eligieron”.

Roberto Gómez, taxista, se quejó de que “todo está por las nubes”. “Aunque hay que tener la esperanza de que las cosas mejorarán. La esperanza es lo único que nos puede mantener para soportar todo esto”.

Los que se van
El economista agrícola, Milton Ruiz, observa que este año la situación no mejora mientras decae la economía familiar. “Vengo de Migración, y vieras la cantidad de gente que busca visa porque quiere irse. Muchos no ven mucho futuro aquí, a ver hasta cuándo soportaremos nosotros”.