Lizbeth García
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En la misma audiencia donde la jueza segundo penal de Audiencias de Managua, María Concepción Ugarte, acumuló en una sola dos de las tres acusaciones que la Fiscalía promovió en contra de 14 personas por la supuesta participación en el millonario robo a Petróleos de Nicaragua, Petronic, el Ministerio Público dio a conocer a quién le quedó el dinero del atraco.

Según los testigos que el fiscal Ernesto José Hermida Baltodano presentó ayer a la juez para ir a juicio, fue a Jimmy Alcócer Cruz a quien supuestamente le quedó el dinero robado (un millón 30 mil 940 córdobas).

Este acusado está prófugo, pero hasta antes de su huida alquilaba un cuarto en la casa de Daisy Guillén, quien declaró en la Fiscalía que este hombre siempre llegaba en diferentes vehículos a su domicilio, pero el día del atraco --el 29 de mayo-- llegó hasta el medio día, y el 31 de mayo, extrañamente, la mandó a comprar un refresco con un billete de 500 córdobas, que sacó de un fajo enorme.

Además, la testigo dijo a la Fiscalía que cuando la Policía llegó a allanar el cuarto que éste ocupaba, el hombre vio a la Policía y huyó, dejando tirada la moto que andaba. Según la Policía, el prófugo se dedica a los robos con intimidación.

Por el mismo atraco a Petronic, la juez remitió a juicio a Marcos Tulio Elizabeth Rodríguez, conocido como “Pavo Gordo” y a Óscar Francisco Acevedo Merlo.

Testigo los hunde

Según Helmut Romero (testigo habilitado), un día antes del atraco toda la banda se reunió en su casa para planificar “el golpe”, e incluso ahí se disfrazaron de policías y abordaron el microbús Toyota Hiace, donde huyeron después de abandonar las dos camionetas Hilux robadas y usadas en el atraco.

Francisco José Siézar le pidió a la juez que no remitiera a juicio a los acusados, porque las pruebas no eran suficientes para inculpar a Elizabeth Rodríguez y a Acevedo Merlo, quienes según el abogado, trabajan honradamente en el taller de fabricación de silenciadores propiedad de doña Mercedes del Carmen Merlo, quien se ofreció como custodia de su hijo Óscar y del otro imputado.

Sin embargo, la juez no dio lugar a la solicitud y les reconfirmó la prisión, porque existen testigos que los ubican en la escena del robo. Además, a Acevedo le ocuparon uniformes de la Policía, y él no lo es, en tanto a “Pavo Gordo”, el forense Tuckler Urroz le encontró heridas traumáticas abiertas provocadas con un objeto contundente, “las cuales coinciden con la versión dada por la Policía, que indica que la herida que el sospechoso presentaba en el rostro es de un proyectil”.

Hasta el momento hay 14 acusados por el atraco, siete de los cuales están presos y otros siete están prófugos.