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Cien mil dólares es lo que supuestamente están exigiendo cuatro sujetos que, desde la mañana del lunes, mantienen secuestrado a un estudiante de la Universidad Americana, UAM, lo que confirma una escalada del crimen que nos acerca cada día a los estándares de El Salvador y Guatemala, los países más peligrosos de Centroamérica.

La Directora de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, dijo la tarde del martes que la Policía investiga el plagio, pero señaló que no existe denuncia de los padres del joven secuestrado.

Sobre la identidad de la víctima, desde la noche del lunes hasta la tarde del martes se habían han dado a conocer cuatro nombres.

La noche del lunes entre los estudiantes de la UAM se decía que la víctima es Walter Mendoza Rojas, estudiante del Primer Año de Mercadeo. Pero la mañana del martes, una fuente policial aseguró que el nombre es Wilber Antonio Rojas Mendoza; luego, otra fuente vinculada a las investigaciones afirmó que el nombre del secuestrado es homónimo del compositor mexicano Marco Antonio Solís, pero llevando como primer apellido el Rojas.

Dos vestían de Policía

Según el relato de un testigo presencial, al menos dos de los secuestradores del universitario vestían uniformes policiales y se movilizaban en una camioneta Toyota Hilux.

El joven fue interceptado por sus captores en terrenos de la UAM, en la entrada, donde hay una aguja metálica y está resguardada por vigilantes, afirmó el testigo.

Quien presenció el secuestro relató que los dos hombres que vestían de policías, detuvieron el tráfico y luego abordaron de manera violenta la camioneta en que viajaba la víctima, una Toyota Hilux.

Para abandonar la escena del crimen, los sujetos paralizaron el tráfico, y acto seguido giraron en “U”, agregó uno de los testigos presenciales.

La camioneta fue encontrada horas más tarde cerca del Puente El Edén, en el barrio Larreynaga. Las autoridades, aunque reconocieron que son cuatro los plagiarios, negaron que al menos dos de ellos vistieran como policía como aseguran los testigos.

El secuestro ocurrió a eso las siente de la mañana del lunes, cuando los alumnos, docentes y personal administrativo de esa universidad comenzaban a llegar a su jornada del primer día de la semana.

Había recibido amenazas

Una fuente policial vinculada a las investigaciones aseguró que Mendoza había recibido amenazas de secuestro, razón por la cual anduvo con escoltas privados.

Pero pasado el tiempo, consideró que esa amenaza había desaparecido y por esa razón andaba solo nuevamente.

La víctima es hijo de un comerciante que tiene grandes inversiones en un mercado capitalino y es dueño de fincas, reveló un informante que demandó el anonimato.

Posibles hipótesis

De acuerdo con diversas fuentes vinculadas a las investigaciones, existen algunas hipótesis que podrían haber motivado el plagio. Una de éstas es que se trata de una víctima inocente, a quien tratan de vincularla con las actividades de los narcotraficantes.

Otra hipótesis que trascendió ayer es que podría tratarse de una nueva modalidad de la delincuencia organizada, porque se trata del hijo de un poderoso comerciante.

Este plagio no sólo marca un aumento de la escalada delictiva, porque supuestamente han sucedido otros casos similares, pero los familiares de las víctimas han preferido pagar el rescate. Hasta ahora, los más conocidos eran los secuestros express.

Al cierre de nuestra edición, se supo de manera extraoficial que la Policía había suspendido un operativo de rescate del universitario, porque el papá del plagiado había aceptado pagar la recompensa exigida por los delincuentes.