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Nicaragua es un país altamente vulnerable a los embates de la naturaleza, sin embargo, la población no se encuentra preparada para mitigar el impacto, afirmó William Montiel, coordinador del Área de Gestión de Riesgo del Centro Humboldt.

“En el marco de la Acción de Hyogo, firmado en 2005, los gobiernos del mundo --incluyendo nuestro país-- se comprometieron a desarrollar estrategias para reducir los peligros que a diario enfrentamos, pero es a la fecha y no contamos ni siquiera con un mapa de riesgos múltiples”, dijo el ambientalista.

Para Montiel, las instituciones del Estado están haciendo un esfuerzo organizativo, se están aplicando los Sistemas de Alerta Temprana, pero por otro lado se está aumentando la vulnerabilidad social y ambiental.

“Podemos decir que estamos medianamente preparados. Se está avanzando, pero necesitamos mejorar la organización”, dijo el coordinador de Riesgo del Centro Humboldt.

Población organizada

Montiel insistió en la capacitación e información al recurso humano, ya que la población no está consciente de los riesgos inherentes a los que estamos expuestos a diario.

El funcionario afirmó que en la capital, los pobladores no están tomando en serio la vulnerabilidad de las fallas sísmicas. “No se toma en cuenta los códigos de construcción, nadie regula los materiales que se utilizan para las obras, se levantan casas sin hacer estudio de suelo”, lamentó Montiel.

Otro ejemplo de vulnerabilidad es el incendio ocurrido el año pasado en el mercado Oriental.

“Eso nos demuestra que la población es la que debe estar preocupada por su seguridad, pero allí tampoco se tomó en cuenta las recomendaciones de los bomberos, siguen las conexiones ilegales, así que esto es un problema que debe resolver las instituciones, y los afectados”, señaló Montiel.

Agregó que “por muchas medidas de planificación que tengan las instituciones del Estado, si estos planes no bajan a las localidades, todos estamos expuestos al desastres, y peor aún, a perder vidas. Vivimos en un suelo sísmico, donde todos debemos estar preparados, y el factor humano organizado es clave para mitigar el desastre”, concluyó el ambientalista.