Luis Alemán
  •  |
  •  |

La muerte del joven policía Lesther Iván Cruz, de 26 años, ocurrida el pasado 21 de mayo, a manos de su compañero de armas, Alfredo Salazar Fonseca, quedó esclarecida, y es el Ministerio Público el que tiene la competencia de acusar por la vía penal, aseguró la jefa de la División de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, comisionada  mayor, Vilma Reyes.

Reyes contestó de esa manera a los familiares del joven policía, quienes mostraron su preocupación porque, a la fecha, el caso por homicidio imprudente en el que se señala como responsable a Salazar Fonseca no ha avanzado nada en el Ministerio Público.

La jefa de Relaciones Públicas de la Policía Nacional aclaró que como institución policial “se hizo lo que teníamos que hacer”.

Señaló que realizaron la investigación por la vía administrativa, que dejó  como resultado que el policía Cruz Palacios fue dado de baja, pero también se investigó por la vía penal, “y mandamos el caso al Ministerio Público”.

Aclaró que el ahora ex policía Salazar Fonseca fue enviado al Hospital “Roberto Calderón”, por recomendaciones de especialistas en psiquiatría, quienes determinaron que estaba sufriendo de síndrome de autodestrucción.

Dado  de baja
“Fue un homicidio imprudente, él manipuló el arma. No quería matarlo, y aún así le dimos de baja”, indicó la comisionada mayor Vilma Reyes.

La jefa de Relaciones Públicas de la Policía detalló que no es responsabilidad de la institución policial que el Ministerio Público aún no haya acusado por la vía penal, y recordó que el Ministerio Público tiene facultades en caso de que quiera ampliar las investigaciones, de pedir a la Policía la reconstrucción de los hechos.

“No hemos tenido petición alguna del Ministerio Público para profundizar las investigaciones” señaló.

Familiares del policía muerto mostraron su descontento debido a que el Ministerio Público aún no ha enviado el caso a los tribunales, pero también porque la Policía no ha hecho la reconstrucción del homicidio imprudente.

Cruz Palacios murió el 21 de mayo a consecuencia de un disparo de arma de fuego hecho accidentalmente por su compañero de armas, Alfredo Salazar Fonseca, cuando ambos realizaban labores de vigilancia en el Hospital “Carlos Roberto Huembes”.