•  |
  •  |
  • END

La “Espada de Damocles” que pende sobre el presidente Daniel Ortega por la vigencia de las reformas constitucionales que tiene frenada la Ley Marco, provocará que el FSLN genere elementos para aumentar la crisis política en el país y así empujar a una negociación.

Así lo advirtió ayer el sociólogo y economista Cirilo Otero, presidente del Centro de Iniciativas de Políticas Ambientales (CIPA), al analizar para EL NUEVO DIARIO la situación política que se avecina este año.

Otero ve en el escenario dos tipos de negociaciones: una destinada a derogar esas reformas constitucionales que entrarán vigencia después que termine el período del freno establecido por la Ley Marco (este 20 de enero). El otro escenario que se apresta a empujar el FSLN es negociar una nueva prórroga, donde no se descarta que entre en juego una posible restitución del régimen de convivencia familiar que desde diciembre pasado una sala del Tribunal de Apelaciones de Managua le suspendió al ex presidente Arnoldo Alemán.

Aumentar conflictos
El economista opina que este año la táctica política que va a utilizar el gobierno es “echar la casa por la ventana, porque va a procurar generar el mayor número de conflictos graves para llegar a negociaciones”. “Éste es un año dedicado a la negociación, y aquí vamos a ver algunos recursos externos de aprovisionamiento, principalmente del sector venezolano, para mediatizar el comportamiento social en relación con la sobreviviencia y los servicios básicos”, dijo.

“No veo que haya posibilidades de que se siga con conflictos entre la Asamblea Nacional y el Ejecutivo o la Corte Suprema de Justicia, más bien la tendencia es a que haya más acercamientos, mayores negociaciones, y creo que el Ejecutivo se va a ver obligado a aflojar un poco más la cuerda”, estimó el presidente del CIPA.

Aspectos fundamentales
El sociólogo habló en su análisis de aspectos torales como el caso de la educación y la salud y dijo: “Yo siento que la educación terminó este 2007 con un déficit muy serio sobre cuáles son los planes y perspectivas de carácter estratégico. “Siento que no se está tomando la educación con una estrategia de avanzada para producir grandes transformaciones en las relaciones de carácter formativo en los diferente sectores de la sociedad”, dijo el especialista.

En términos de la participación ciudadana, “me parece que habrá una especie de demostración de fuerzas y conflictos entre los distintos sectores. Hay sectores que están deseando que les permitan participar y otros que ya están participando, pero no saben qué hacer con esa participación por la falta de experiencia y ejercicio democrático”.

El sector religioso
Sobre el mundo religioso, Otero dijo que la gente no está viendo en las estructuras de la jerarquía católica una guía y orientación espiritual.

A manera de ejemplo, dijo que el mensaje de Navidad de los obispos “fue un mensaje muy ecléctico y superficial, y más llamando en tercera persona a la problemática, y “eso es grave, porque pareciera ser que la estructura de la Iglesia Católica está por encima del bien y del mal y no son ciudadanos de este país”.

En el sector evangélico “hay un pequeño pleito por la participación en los recursos, y eso quiere decir que si el gobierno les asignara centavitos al movimiento evangélico, como se lo asigna a la Iglesia Católica en universidades, reconstrucción de la Virgen, también se quedarían tranquilos”.