José Adán Silva
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Una densa nube de discrecionalidad e interrogantes rodea la llegada de dos helicópteros rusos a Nicaragua, a tal punto, que el mismo beneficiario de los medios aéreos, el Ejército de Nicaragua, desconoce detalles básicos sobre la procedencia, carácter de propiedad, costos y condiciones de los equipos.

Ayer, el vocero del Ejército de Nicaragua, general de Brigada, Adolfo Zepeda, confirmó que en los hangares de la Fuerza Aérea de Nicaragua se encuentra un helicóptero ruso MI 17, y que otro “posiblemente” esté por llegar al país.

“En la Fuerza Aérea está un helicóptero que eventualmente sería donado por la Federación Rusa al Ejército de Nicaragua. El uso de este helicóptero está previsto a apoyar al Ejército en sus tareas para asistir a la población en caso de emergencias causadas en desastres naturales o cuando haya una situación de enfermedad, que haya que evacuar gente y poblaciones lejanas hasta los hospitales, donde puedan recibir asistencia”, explicó Zepeda.

El militar recordó que desde hace muchos años el Ejército ha venido planteando la necesidad de contar con medios aéreos más versátiles y modernos, ya que la flota de aeronaves con que cuenta la Fuerza Aérea corresponde a modelos de los años 80, sobreutilizados en su vida útil.

Esta semana, la Embajada de Rusia confirmó informes periodísticos sobre la presencia de dos helicópteros presuntamente donados al país, pero en su comunicado queda la duda sobre el carácter de la “donación”, al igual que lo ocurrido con la entrega de 130 buses rusos, que el gobierno de Daniel Ortega recibió en carácter de “donación” y los terminó vendiendo a transportistas por medio la Caja Rural Nacional, Caruna, la cooperativa del FSLN que maneja los fondos discrecionales de la cooperación venezolana.

“Vienen a resolver”

De acuerdo con el comunicado ruso, “una empresa rusa --‘Helicópteros de Rusia Sociedad Anónima’-- realiza el suministro a Nicaragua de dos helicópteros de fabricación rusa”, y “el suministro se realiza en forma de ayuda benéfica por petición del excelentísimo Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra, apoyada por el Gobierno de la Federación Rusa, y está destinado para cubrir las necesidades de Nicaragua en la liquidación de las consecuencias de desastres naturales y trasporte de equipo y personas a las regiones de difícil acceso terrestre”.

Ayer, el general Zepeda dijo que las naves vienen con mejor consumo de combustibles, “y en este momento esa es la posibilidad que se nos presenta, uno, que sean donados; dos, que nos apoyen a resolver las situaciones que se nos puedan presentar y tres que sean económicos”.

¿Dónde está el otro helicóptero?, se le preguntó a Zepeda, y dijo que “eventualmente podría estar llegando otro helicóptero en los próximos meses”, y que las naves no eran estrictamente para uso militar “sino en asistencia a la población civil”. Versiones no oficiales señalan que Ortega ya usa para sus actividades oficiales dicho aparato.

Al jefe militar se le preguntó si la nave sería estrictamente para uso presidencial, ya que el presidente Ortega ha asumido como cotidiano el ejercicio de movilizarse a todas partes en helicópteros, y dijo que “el Ejército de Nicaragua está en la obligación de brindarle movilización y transporte al presidente del Republica, a donde él lo requiera, cuando él lo requiera”.

Se le preguntó si sabía cuál era el origen de la donación y el carácter de la misma, si era una donación oficial de país a país, bilateral de Ejército a Ejército, o si era una “donación privada” de “empresarios privados” al presidente Ortega.

Zepeda no supo responder, como tampoco sabía el costo de las naves, el estado técnico y las cláusulas de donación.