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El profesionalismo con que fue ejecutado Norberto José Garay Solís, de 54 años, la noche del miércoles en la entrada a su casa, en el barrio La Islita, en Granada, hacen presumir a la Policía que el asesinato es obra de sicarios del crimen organizado.

Garay fue ultimado de seis impactos de bala calibre nueve milímetros, confirmó el jefe de la Policía en Granada, comisionado mayor Ramón Avellán.

El jefe policial dijo que la Policía trabaja varias hipótesis sobre el posible móvil del crimen, agregando que la investigación de este caso será compleja, por el profesionalismo con que fue ejecutado el crimen.

Norberto José Garay Solís, quien era conocido en Granada como “Kalimán”, no tuvo tiempo de defenderse de su agresor, porque apenas bajó la ventanilla de la puerta del conductor, le dispararon a quemarropa.

Garay quedó herido de muerte sobre el timón de su camioneta, una Toyota Hilux placa M038628.

Aunque los hijos de Garay, con la ayuda de los vecinos, llevaron a su padre en la misma camioneta que conducía al Hospital Amistad Japón-Nicaragua, de Granada, al llegar a ese centro asistencial los médicos solamente confirmaron su deceso.

Lo esperó 2 horas

De acuerdo con versiones de testigos, el hombre que ultimó a “Kalimán” lo esperó al menos dos horas en las afueras de su casa. “Él (el pistolero) preguntó en la casa si estaba mi hermano, y como le dijeron que no, entonces preguntó si sabían a qué hora regresaría”, dijo una hermana de la víctima.

Durante la espera, el supuesto sicario compró en una pulpería cercana un jugo, cuyo envase dejó en la escena del crimen, y que ahora servirá a la Policía para realizar pruebas de ADN.

Quienes vieron al matón lo definen como un hombre de estatura media, tez blanca, cabello liso y de entre 20 y 22 años.

Tras los disparos, el hombre salió corriendo hacia el norte, pero a unos 150 metros de distancia lo esperaba un motociclista, en cuyo vehículo escapó.

Uno de los ciudadanos que auxilió a “Kalimán” aseguró que el criminal andaba dos camisas, porque se quitó una negra que le quedó salpicada de sangre. Este mismo hombre fue visto por los vecinos de la víctima dos días atrás, rondando la casa de Garay.

¿Quién era “Kalimán”?

Norberto José Garay era un carpintero, hasta hace pocos años, dueño de un modesto taller, pero luego su capital económico creció a tal extremo, que al momento de su muerte alquilaba tres casas, y habitaba una residencia de dos pisos bastante cómoda.

María del Socorro Garay Solís, hermana del asesinado, aseguró que el capital de su hermano procedía de la venta de una propiedad que éste tenía en el centro de Granada, y que le fue comprada por un ciudadano extranjero.

Los familiares de la víctima dicen que no tienen sospechas de quién pudo haberle quitado la vida a Norberto, y señalaron desconocer si éste tenía otros negocios personales.