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Hijo de un músico, desde muy joven se dio a la tarea de buscar el mundo de la espiritualidad, y así llegó a refugiarse en monasterios en Guatemala y en Costa Rica, y al final logró ordenarse en la India como el primer sacerdote para Nicaragua del Hare Krishna.

Ramai Das ya nada tiene que ver con su anterior vida, pues al ser ordenado, se despojó de lo último que le quedaba de su pasado: su nombre de pila, Roberto Martínez Pérez. Ramai reside en la Colonia Primero de Mayo, donde se localiza el templo de esa denominación religiosa.

Nació en Managua el 15 de mayo de 1954. Sus padres fueron Rafael Martínez Jiménez, músico del conjunto “Bahía”, de Manuel Pérez Leiva, y su progenitora Margarita Pérez.

Estudio en los institutos “René Schick”, Primero de Febrero y “Simón Bolívar”. Se bachilleró antes del terremoto del 72. Se enroló con unos monjes que llegaron a Nicaragua y se marchó a internarse en un monasterio de Guatemala, donde permaneció 11 años sin tener contacto con el exterior.

Ahí cumplió reglas estrictas, entre ellas, ser vegetariano en un 100 por ciento, no practicar el sexo ilícito ni juegos de azar, ni intoxicaciones de ninguna clase. Ello lo preparó para después viajar a la India, donde estudió la filosofía veda --que es la raíz de todos los conocimientos-- y aprendió sánscrito.

El sánscrito es una lengua clásica de la India y un lenguaje litúrgico del hinduismo, del budismo y del jainismo. Es uno de los 22 idiomas oficiales de la India. Su posición en la cultura de la India y del sudeste asiático es similar a la del latín y el griego en Europa.

Dice Ramai que el sánscrito es la ciencia perfecta del Bhakti Yoga, ciencia que a uno le enseña el amor a Dios. Además, se dedicó al estudio de la filosofía Vedanta. Por 20 años estuvo en Panamá en un templo de los Krishna y fue el sacerdote de la comunidad hindú, que era de unas dos mil personas, y después de esa experiencia se fue a la India en 1988.

Conversó con George Harrison

Ramai es el único nicaragüense que tuvo la oportunidad de conocer personalmente y conversar en la India con el ex Beatle, George Harrison, también un Krishna, quien murió el 29 de noviembre de 2001, víctima de un cáncer.

La organización a la que pertenece Ramai se llama Asociación Internacional para la Conciencia de Krishna, “que es un nombre de Dios que significa la fuente de todo y también el sumo atractivo”.

En una de sus conversaciones con Harrison, éste le dijo que se sentían --los escarabajos de Liverpool-- muy agradecidos del maestro Srila Prabhupadam, por haberles impartido las enseñazas adecuadas para el desarrollo de su vida personal. El ex Beatle era vegetariano y tenía una disciplina “muy increíble”.

Cuenta que días antes de morir, Harrison estuvo con devotos de Krishna cantando los nombres de Dios, hasta que su alma abandonó el cuerpo. Esto llevó a Ramais a señalar que cuando hay un religioso enfermo, los Krishna se reúnen a cantar todos los apelativos de Dios. “Nosotros los domingos hacemos esos cantos con música oriental hindú”. Asimismo, definió a Harrison como una persona muy humilde que se vinculaba con cualquier pobre a pesar de que tuvo mucho dinero.

Después de su ordenación en la India

Después de ser ordenado en la India regresó a Panamá, donde “he combinado la parte sacerdotal con la música”, ya que el sacerdote es un excelente pianista especializado en interpretar jazz y otros ritmos musicales.

En Panamá tocó con orquestas como la de Papín Flores y su Banda Show, en la cual tuvo la oportunidad de participar en el programa televisivo “Sábado sensacional” durante dos años consecutivos, pero está claro que “la vida espiritual es la base para mí”.

Durante la entrevista dijo: “Aprendí en la India de un maestro que decía que la forma humana sin vida espiritual es vida animal, porque los animales están basados en cuatro propensiones: comer, dormir, hacer sexo y defenderse”.

Esas cuatro inclinaciones, en el caso de los seres humanos, los llevan a niveles sofisticados, “pero no sale de la plataforma animal”. Dice que “uno sale de la plataforma animal cuando comienza a sumergirse en las escrituras que revelan la verdadera realidad que tenemos que buscar, porque esto es temporal, ahorita estamos aquí --en la vida--, pero en cualquier momento ya no estamos”.

Sostiene Ramai que “si los humanos somos temporales, uno tiene que analizar que debemos cumplir una misión en esta vida, y si se dice que el conocimiento espiritual está dado para los seres humanos, no puede ser para los animales, entonces el ser humano tiene que estar en contacto con este conocimiento para poder encontrarse consigo mismo”.

Si una persona no se ha encontrado consigo misma, “no puede entender cuál es la grandeza de Dios y se echa a perder un ciclo de vida”, dice el sacerdote, quien señala que ahora “nosotros ya no llegamos a los 100 años, entonces tenemos la misericordia del Señor Supremo (Krishna) de que nos da la comprensión, la inteligencia, la lógica para que podamos llegar a los entendimientos más elevados”.

Matar animales genera violencia

Dice que “en este mundo material todo está enredado”, y puso como ejemplo el hecho de matar animales para comérselos. Sostiene que cuando se mata un animal “eso genera violencia, y, por lo tanto, este mundo está convulsionado todos los días”.

Por eso apareció Sidharta Gautama, que es el Buda de la India. La prédica de ese gran maestro fue el “Ahimsa”, que es la no violencia. La prédica de este maestro era el vegetarianismo y no matar animales.

Dijo que nunca se ha hablado de que los santos comieran carne, y recordó que Francisco de Asís era vegetariano, lo mismo que Martín de Porres. Otro que era vegetariano era el fallecido papa Juan Pablo II.

Aclara que la “prédica que nosotros hemos recibido es para encontrarnos con nosotros mismos y liberar el alma de los estados de condicionamiento en los que hemos estado por miles y miles de años. No hay universidades que nos enseñen el amor a Dios, y, por lo consiguiente, esto está reducido a núcleos de personas que estamos luchando por entregar y despertar a la gente del estado adormecido”.

30 años de vida sacerdotal

Ramais, quien usa lentes a lo John Lennon y lleva el cabello largo, cumplió 30 años de vida sacerdotal, y en Nicaragua está a cargo de la dirección del templo Krishna, ubicado de la escuela de la Colonia Primero de Mayo una cuadra al sur y una arriba, a mano derecha. El número telefónico es 22535346 donde cualquiera puede asistir y donde todo es gratuito.

“Nosotros brindamos comida vegetariana en forma gratuita, charlas para aquellos que tienen problemas psicológicos, o de drogas, al igual como se hace en templos en el mundo, porque cada día crece el número de personas que han comenzado a conocer lo que es el Krishna”, sostiene Ramai, quien es un sacerdote de los que visten de blanco.

Sobre sus experiencias

Cuenta Ramai que las experiencias que ha tenido en la vida sacerdotal han sido grandísimas en “poder conocer muchas personalidades santas en la India y en otros países como Colombia, México y Francia.

Su maestro, Srila Prabhupada, le decía: “Puedes cometer errores, pero la primera vez es un error, la segunda te lo consideramos un error, la tercera vez es una estupidez y ya no se considera un error”. Entonces, la forma humana está propensa a cometer errores, pero con el conocimiento uno tiene más cuidado en no cometer esos errores, y de esa manera caminar de una manera más ordenada dentro del tiempo que uno tiene destinado para vivir en este mundo”.

En Panamá lo conocen como sacerdote y músico; en Guatemala, durante el festival de jazz, lo presentaron como “el único sacerdote dentro del jazz”. Ha tocado jazz con músicos como Chicho Valdez, de Cuba; Stanley Jordan, uno de los músicos más caros del planeta, y Chick Corea, un pianista, teclista y compositor estadounidense de jazz.

Se siente orgulloso de haber tocado con músicos que califica como “Glorias” de Nicaragua, como el trompetista Enrique Téllez, el pianista leonés Rafael Amaya, y Charlie Robb, entre otros.

En Panamá estudió en la Music Berkeley School Music, extensión de la mejor escuela de jazz en EU, y la más cara en ese país. Cuando retornó a Nicaragua se dio cuenta de la deficiencia en el aprendizaje de la música, y por eso ahora en su casa prepara a estudiantes en piano, guitarra y bajo.

Dos tipos de sacerdotes

En los Krishna está la orden sacerdotal de los renunciantes que se visten de anaranjado, se rapan el pelo y se dejan una colita, no se asocian con mujeres y practican el celibato. Los que se visten de blanco (como Ramai) son los sacerdotes que son casados y pueden tener hijos, y predican igual que los renunciantes.

Ambos sacerdotes practican ceremonias para diferentes actividades: bautizos y matrimonios…, cuando una persona fallece se realiza un “Agnihotra”. Ramai llevará a cabo una ceremonia de ese tipo el próximo 2 de julio. Dijo que también esas ceremonias se llevan a cabo antes de sostener una relación sexual, para tener bendiciones y traer buenas almas.

El cambio de nombre

Su nombre Ramai significa “potencia dadora de placer” y Das “sirviente”. Todos los nombres que asumen los Krishna siempre llevan el Das.

El libro sagrado de los Krishna se llama “Bhagavad gita” (la Biblia de esa religión), que significa la Canción de Dios. El rosario del catolicismo, en el Krihsna se llama “Goswani”. La diferencia entre ambos es que las bolitas del “Goswani” son más grandes. Cada Krishna canta los nombres de Dios 1,728 veces, en dos horas.

Dentro de esos nombres de Dios, George Harrison incluyó en la letra del tema “Mi dulce señor” (My Sweet Lord) y en la última estrofa dice:/My, my, my lord (hare krishna)/ My sweet lord (hare krishna)/ My sweet lord (krishna krishna)/ My lord (hare hare) / Hm, hm (gurur brahma) / Hm, hm (gurur vishnu) / Hm, hm (gurur devo) / Hm, hm (maheshwara) / My sweet lord (gurur sakshaat) / My sweet lord (parabrahma) / My, my, my lord (tasmayi shree) / My, my, my, my lord (guruve namah) / My sweet lord (hare rama).

El “Mahamantra” o frases para invocar protección suprema y que se utiliza en la meditación trascendental, lleva las siguientes frases: Hare Krishna Hare Krishna; Krishna Krishna Hare Hare; Hare Rama Hare Rama; Rama Rama Hare Hare. Esto es una oración que se canta, y significa: Oh, mi Señor, por favor hazme un instrumento de tu amor. Esto es lo que se reza 1,728 veces.