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El Vicepresidente de la República, Jaime Morales Carazo, y la alianza Movimiento Renovador Sandinista respaldaron al presidente hondureño Manuel Zelaya, que fue destituido de su cargo tras un golpe de Estado que lo mandó al exilio. Mientras, los liberales consideraron que es un problema que deben resolver los hondureños.

Morales Carazo calificó el golpe de Estado como una barbarie en el que violentaron a Zelaya sus derechos constitucionales, y que perfectamente pueden invocar la Carta Interamericana de la OEA para restituirlo. Pese a ello, consideró que debido a las condiciones en Honduras, veía improbable el retorno de Zelaya al poder.

“Es un problema que les corresponde resolver a los hondureños, acompañados de la Organización de Estados Americanos”, dijo Morales Carazo, quien descarta que sea el gobierno de Estados Unidos bajo la Administración de Barack Obama quien esté detrás del golpe de Estado.

MRS pide restitución de Zelaya

Mientras, la alianza Movimiento Renovador Sandinista, MRS, condenó el golpe de Estado y demandó de inmediato el restablecimiento del orden constitucional que implicaba la restitución de las funciones de Zelaya. A la vez, señaló que se debe respetar los derechos humanos de todos los hondureños.

Por su parte, el Partido Social Cristiano también condenó los hechos y los calificó como un golpe a la democracia de todos los países de América Latina. “El PSC se solidariza con el gobierno constitucional de la hermana república de Honduras y con su pueblo amante de la paz, la democracia y el progreso. No se le pueden negar los derechos a un pueblo, más a Honduras, que depositó su voto en las urnas electorales a quien debería regir los destinos de la nación”.


Montealegre: “Presidentes deben respetar Constitución y las leyes”
Por su parte, el diputado Eduardo Montealegre dijo solidarizarse con todos los presidentes electos democráticamente, pero si respetan la Constitución y las leyes de su país. Pese a ello, no quiso referirse a Zelaya particularmente, pues consideró que es un problema propio de los hondureños.

“Los nicaragüenses hemos visto cómo los hondureños han peleado porque se respeten la Constitución y las leyes del país, todo atentado, todo tipo de esfuerzo para ir en contra de la Constitución es irresponsable, venga de donde venga”, señaló Montealegre.

Criticó el apoyo de Venezuela a Zelaya, calificándola como una intromisión, y sugirió un diálogo entre los diferentes poderes del Estado con el presidente hondureño.

“No es correcta la intromisión de cualquier país en el proceso democrático, esto lo deben decidir los hondureños mediante la ley, esperamos que el Congreso, la Corte, el Ejecutivo y los militares puedan llegar a un acuerdo, solamente mediante el diálogo se pueden resolver los problemas, pero tampoco es aceptando que una potencia como es Venezuela la que los va a resolver”, señaló Montealegre.

A la vez, señaló la responsabilidad de la OEA de ayudar a que se restablezca el orden democrático en Honduras, pero señaló que dicha organización no debe concentrarse únicamente en “defender la presidencia de cualquier individuo”, eso, en relación a Zelaya.

Peligrosa participación de militares

Por su parte, el Partido Liberal Constitucionalista, PLC, se limitó a decir que era respetuoso de la autodeterminación de los pueblos y que esperaba que la crisis sea superada tanto para las mayorías hondureñas como de la región centroamericana.

El ex diputado conservador Eduardo Molina Palacios, considera peligroso la presencia de militares en el golpe de Estado, y defendió la voluntad de Zelaya de consultar a los hondureños las reformas a la Constitución de ese país. Igual condena merecieron los sucesos en Honduras por parte del subprocurador de derechos humanos, Adolfo Jarquín Ortel.