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Con base en el punto siete de la Declaración de los países miembros del Sistema de Integración Centroamericana, SICA, los presidentes de Nicaragua, Daniel Ortega; de El Salvador, Mauricio Funes; y de Guatemala, Álvaro Colom, ordenaron ayer el cierre de sus fronteras al comercio con Honduras por 48 horas, como medida de presión contra “el gobierno de facto” y en pro de la restitución en el cargo del presidente José Manuel Zelaya Rosales.

“Los países miembros del (convenio migratorio y comercial) CA-4, como una primera medida, y tomando en cuenta el numeral siete de la Declaración de los Jefes de Estado y de Gobierno del Sistema de Integración Centroamericana, SICA, sobre las medidas políticas inmediatas a ser tomadas ante la situación en Honduras, anunciamos el cierre del comercio por las fronteras terrestres durante 48 horas”, se lee en la escueta declaración.

Otras medidas de presión

Precisamente, los países miembros del SICA, incluyendo a los miembros observadores, Panamá, República Dominicana y Belice, emitieron una declaración de condena al Golpe de Estado perpetrado contra Zelaya Rosales la madrugada del domingo 28 de junio. Adicionalmente, establecen una serie de medidas de presión para que el depuesto mandatario sea restituido en el cargo.

Entre las medidas se cuentan “llamar a consulta, de forma inmediata, a los embajadores miembros del SICA, acreditados ante el gobierno de Honduras; e instruir a los directores de los países del SICA ante el Banco Centroamericano de Integración Económica, BCIE, suspender de forma inmediata todos los préstamos y desembolsos a Honduras”.

En el documento, respaldado de manera unánime, también se ordena la suspensión inmediata de “todo tipo de reuniones de carácter político, económico, financiero, cultural, deportivo, turístico y de cooperación con el gobierno golpista de Honduras”.

Los presidentes regionales también llaman a “vedar la participación de todo representante que no sea acreditado por el presidente Manuel Zelaya, de Honduras, en las distintas reuniones del SICA”.

Respaldo a resolución de OEA

Los mandatarios centroamericanos decidieron “apoyar plenamente la resolución de la Organización de Estados Americanos, OEA, sobre la situación actual de Honduras del 28 de junio de 2009, para reactivar el restablecimiento del orden constitucional y solicitar una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, para que emita una resolución condenatoria y adopte las medidas coercitivas que correspondan”.

El SICA solicitó al Presidente de la Asamblea General de la ONU, “la incorporación de un tema que se denomine ‘La situación política en Honduras’, que conlleve a una resolución condenatoria de la Asamblea General”.

El punto siete de la Declaración establece que “si no es restablecido el orden constitucional, los países del SICA tomarán escalonadamente las medidas necesarias, incluyendo las relacionadas con el comercio intrarregional, en contra del gobierno de facto de Honduras, hasta que sea restituido el presidente José Manuel Zelaya en sus funciones presidenciales y se restablezca la normalidad institucional”.

Finalmente, los presidentes del SICA resolvieron “declarar que no se reconocerá ningún gobierno que surja de esta ruptura constitucional; y, además, mantener un contacto permanente, en particular a través del Grupo de Río, para evaluar la evolución de la situación y las medidas que más adelante se juzgue necesario adoptar para lograr el restablecimiento pleno de la normalidad democrática”.