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El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, afirmó hoy que los golpistas de Honduras planean provocar una situación de caos con apoyo de grupos paramilitares para "justificar un baño de sangre" a las puertas del regreso del depuesto presidente Manuel Zelaya. Los militares hondureños "están organizando grupos paramilitares para" infiltrarlos en las manifestaciones de apoyo a Zelaya para que "disparen en contra de los que están defendiendo a los golpistas, incluso de los policías" para "justificar un baño de sangre en Honduras", alertó Ortega, durante un multitudinario acto previo al inicio de la trigésima edición del repliegue táctico.

"Dios quiera que mañana no se produzca el anunciado baño de sangre y el presidente de Honduras (..) pueda retornar pacíficamente al país", añadió. Ortega llamó a los golpistas hondureños a "reflexionar" para no cometer "un crimen" contra la población, porque "si lo hicieren esa misma sangre derramada los va a enterrar a ellos". Según, el gobernante sandinista, los militares hondureños prevén, además, hostigar a Nicaragua, por lo que ordenó al jefe del ejército nicaragüense, general Omar Halleslevens, que tome "todas las medidas correspondientes para evitar todo tipo de provocación de parte de los golpistas".

"Los golpistas están desesperados", arremetió Ortega, quien también aseguró que miles de seguidores de Zelaya marcharán de nuevo mañana hasta el Aeropuerto Internacional de Tegucigalpa para ayudarlo a recuperar el gobierno, del cual fue despojado por los militares el pasado 28 de junio.

Reeditan repliegue táctico

Cientos de sandinistas participaron hoy en la reedición del heróico repliegue táctico que miles de guerrilleros del Frente Sandinista, FSLN, realizaron durante la ofensiva final contra la dictadura de Anastasio Somoza, hace 30 años. El presidente nicaragüense, Daniel Ortega encabezó la celebración con un acto en Managua, posterior al cual emprendió, junto con su esposa Rosario Murillo y miles de seguidores, una caminata hasta la ciudad de Masaya, 30 km al sur de la capital.

La gesta recuerda la histórica marcha que más de 6.000 guerrilleros realizaron en 1979 en silencio desde Managua hasta Masaya para reabastecerse de armas semanas antes del triunfo de la revolución. La marcha, en la que fallecieron más de un centenar de sandinistas, fue encabezada por destacados ex comandantes guerrilleros del FSLN, la mayoría de los cuales ya fallecieron por enfermedades, mientras que los que siguen vivos, como la ex guerrillera y ex diputada Mónica Baltodano, ahora son fuertes opositores de Ortega.

Ortega no participó en el repliegue a Masaya, ni en la insurrección popular que derrocó a la dictadura el 19 de julio de 1979, debido a que se encontraba exiliado en Costa Rica, de donde regresó a Nicaragua dos días antes del triunfo revolucionario. Ortega dedicó la marcha de este sábado a la lucha de los hondureños que reclaman la restitución del depuesto presidente Manuel Zelaya y al recién fallecido ex campeón mundial de boxeo y alcalde de Managua, Alexis Argüello.