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Unos 78 mil 678 clientes del servicio eléctrico han sido afectados debido a daños en los sistemas de distribución de Unión Fenosa, producto de los fuertes vientos ocurridos desde el miércoles pasado, por lo que esta empresa a redoblado esfuerzos al multiplicar las cuadrillas de atención a emergencias de 40 a más de 70 con el fin de restablecer el servicio en el menor tiempo posible.

Al menos así lo informaron ayer autoridades de Unión Fenosa, quienes explicaron que los lugares más afectados han sido la zona sur del país, que hasta la tarde ayer reportaba unos 23 mil clientes afectados, principalmente en los sectores de La Conquista y La Paz de Carazo; El Rosario, Dulce Nombre, San Marcos, Carretera San Marcos-Jinotepe, la ciudad de Jinotepe, Ochomogo y Pica Pica. Además de la carretera Nandaime–Jinotepe y Nandaime-El Guanacaste.

Vientos seguirán
El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales, Ineter, sostiene que los vientos de entre 30 y 50 kilómetros por hora se mantendrán por lo menos durante enero.

La meteoróloga del Ineter, Salvadora Martínez, dijo que los vientos son fuertes y que son originados por altas presiones continentales y se desplazarán hacia el Atlántico.

Mauro Molina, Gerente de Gestión de Energía de Fenosa, reveló que esta empresa atiende en promedio de 700 llamadas diario, reportando daños u otros problemas en el sistema eléctrico, sin embargo, el jueves pasado se superaron los tres mil avisos reportados al número telefónico 125.

“Dentro de las incidencias relevantes que hemos tenido hay una gran cantidad de postes caídos, producto de los fuertes vientos, y nos ha obligado a tener esa misma cantidad de clientes, por tiempo prolongado, sin energía”, expresó Molina.

Según Fenosa, hasta la tarde de ayer se reportaba unos 28 postes quebrados en los distintos circuitos de distribución, más de 14 transformadores dañados, y otros problemas en las redes de tendido eléctrico, que fueron cortadas ya sea por árboles que les cayeron o por otro tipo de objetos.

“Hemos hecho los mejores esfuerzos, hemos aumentados nuestra capacidad operativa para aminorar los plazos de atención, y estamos seguros de que tenemos una buena cantidad de clientes, que tienen más de 20 horas sin energía, pero estamos trabajando para resolver los problemas”, aseguró Molina.

La segunda zona más afectada ha sido el oriente, que reporta 22 mil 743 clientes, le sigue el norte de país, con unos 16 mil 800 clientes y el occidente con unos 16 mil 132 clientes afectados.

Molina también hizo un llamado a los usuarios a que tengan cuidado cuando vean líneas rotas, averías o estructuras metálicas que hayan colapsado, y que más bien llamen al número 125 para que posteriormente llegue una cuadrilla al lugar. Agregó que si no contestan, sigan intentando, pues ha habido muchos llamadas y la línea telefónica en algunos momentos se encuentra saturada.

CAE CASA EN JINOTEPE
Otra casa cedió a los fuertes vientos en Jinotepe, dejando completamente a la intemperie a dos pobres mujeres que habitan en la primera entrada del reparto Cruz de Guadalupe, al noreste de la ciudad.

Según doña Paula Cruz Parrales, de 65 años, una de las ancianas que vivía en la casita, las borrascas desprendieron primero el techo de la casa --que era de zinc bastante oxidado--, luego cayeron las tablillas que sostenían el techo, y enseguida cayó el resto de la insegura vivienda que no soportó la sacudida de los vientos.

Junto a doña Paula, vivía su hermana Blanca, de 63 años, y ambas mujeres ahora están durmiendo en una improvisada champa plástica, porque todo lo perdieron durante el accidente, del que milagrosamente salieron ilesas por no encontrarse en la vivienda.

Vecinos acudieron en ayuda de las dos humildes mujeres, y solicitaron al alcalde Álvaro Portocarrero Silva, al gobierno y a los diputados que colaboren para reconstruir la casita de las hermanas Parrales.

Por otro lado, y como parte de las afectaciones de los vientos, hasta ayer fue reemplazado el poste del tendido eléctrico que cayó sobre el Food Mart de la gasolinera Texaco de Jinotepe, en cuyo techo descansaron dos transformadores gigantes, que de haber caído en las bombas hubiesen provocado una tragedia de daños incalculables.

Otros riesgos los constituyen las casas de vieja edificación en Jinotepe, por lo que el alcalde Álvaro Portocarrero autorizó que los miembros del Benemérito Cuerpo de Bomberos demolieran parte de una antigua casona ubicada en pleno centro histórico de la ciudad por el peligro de que se viniera al suelo.

En San Marcos, los bomberos también reportaron la caída de un cable de alto voltaje que provocó un cortocircuito en una vivienda a la salida de Jinotepe, sin que se reportara mayor afectación. Se reporta, asimismo, la caída en las carreteras de árboles y rótulos, y graves afectaciones a la producción de cítricos, entre otros daños.