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El Fiscal General de la República, Julio Centeno Gómez, anunció la ampliación de la investigación del caso de los Certificados Negociables de Inversión (Cenis) a los privados que participaron en la subasta de cartera de créditos y bienes inmuebles.

Aunque no especificó quiénes de los compradores de la subasta serán investigados, indicó que serán aquellos que podrían estar coludidos con los ex funcionarios públicos que aprobaron la venta y se beneficiaron con los bienes del Estado.

Según el anuncio, la investigación abarcará a los miembros de las juntas liquidadoras, a quienes no protege el Recurso de Amparo del Poder Judicial, y también al ex presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Noel Ramírez, a quien el contralor colegiado, Luis Ángel Montenegro calificó como el mayor responsable del “fraude”.

Informó que la ampliación será extensiva a los demás miembros del Consejo Directivo del BCN, que forman parte junto al ex ministro de Hacienda y Crédito Público, Eduardo Montealegre, Mario Alonso Icabalceta y Gilberto Cuadra.

Juárez a cargo
Centeno informó que el Inspector General de la Fiscalía, Armando Juárez, fue designado para llevar el caso, y que solicitarán al Procurador General de la República, Hernán Estrada, que tome acciones civiles para evitar que los bienes objeto de investigación sean traspasados a terceros adquirentes.

Pedirán información de la firma norteamericana que se encargó de la “piñata de subasta” y que fue aprobada por ex directivos del BCN, y que tanto ha golpeado al país económicamente, dijo Centeno.

Montenegro afirmó que la pérdida del Estado por todo lo relacionado con el sistema financiero debía ser de 70 millones de dólares, y aun con todas las irregularidades de la subasta, la pérdida pudo llegar a los 212 millones de dólares, pero nunca a los 429 millones de dólares, lo que constituyó un “verdadero atraco” al Estado.

Ejemplificó que la cartera cafetalera valorada en 17.9 millones de dólares, y que tenía como garantía propiedades valiosas del norte del país, la vendieron en dos millones de dólares. La cartera de tarjetas de crédito de 33.1 millones de dólares la vendieron en 900 mil dólares, y la venta de bienes inmuebles sólo produjo 15 millones de dólares.