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En septiembre del año pasado, antes de lo previsto, la señora Clara del Carmen Meneses Sequeira, de 31 años, entró en labores de parto, y asistió a la empresa médica previsional Santa Gema, de Masaya, sin saber que a partir de ese día quedaría de por vida postrada en una cama en estado vegetativo. Era obrera en una maquila, y como madre soltera prácticamente dejó en el desamparo a sus seis hijos.

Luego de ver el dictamen forense, sus familiares calificaron el daño como “mala práctica médica”, e interpusieron la denuncia en la Comisión Permanente de Derechos Humanos, CPDH.

Según la denuncia interpuesta por Sudelva María Sequeira Guadamuz, abuela materna de la afectada, Clara tenía fuertes dolores y sangrado, por lo que fue a la clínica donde se le atendió. La criatura nació por cesárea, sin mayores problemas, sin embargo, las carreras de los médicos no presagiaron nada bueno, y fue luego que le dijeron que la paciente estaba delicada.

“Nos tenían engañadas diciéndonos que se iba a aliviar, que se iba a aliviar”, expresó con voz entrecortada la abuela materna, quien nos confesó su aflicción de verla así, por lo cual quería darse cuenta de la realidad.

“Entonces fui al Silais de Masaya y ahí no me respondieron nada. Yo, inconforme de verla ahí por tanto tiempo, me metí a denunciar el caso a los derechos humanos”, comentó la señora Sequeira, que con los seis niños de su nieta vive en la zona rural de El Capulín No. 2, en el kilómetro 38 de la carretera Masaya-Granada.

Subdirectora: “No hubo negligencia médica”

Por su parte, la doctora Marisol Díaz Téllez, subdirectora de la clínica previsional Santa Gema, dijo que no hay ninguna negligencia médica en el caso de la señora Clara del Carmen Meneses Sequeira, quien llegó el 27 de septiembre del año pasado con una complicación de su embarazo, con una patología conocida como placenta previa (una complicación del embarazo en la cual la placenta crece en la parte más baja de la matriz y cubre todo o parte de la abertura hacia el cuello uterino).

La doctora dijo que cuando Meneses llegó a la clínica inició el trabajo de parto y fue valorada por el médico especialista, que indicó una cirugía de cesárea porque ella presentaba un sangrado considerable, “lo que le provocó a la hora de la cesárea un shock hemorrágico y le dio un paro cardiaco, pero después de cinco minutos los médicos la lograron recuperar”, indicó.

El estado actual de Meneses, según la doctora, no es un estado vegetal, porque ella tiene actividad cerebral, y por la secuela neurológica necesita asistencia médica para ayudarla a moverse, y, además, tiene que recibir terapias.

La doctora agregó que Meneses presentó su mayor gravedad cuando ingresó a la clínica, “y con su condición de embarazo es como cuando uno tienen una bomba de tiempo, y una paciente que tiene placenta previa tiene un alto porcentaje de complicarse por la hemorragia”.

Dictamen contundente

A pesar de las declaraciones de la doctora Díaz, el dictamen del Instituto de Medicina Legal, ILM, de la Corte Suprema de Justicia, delegación Masaya, en su informe del caso es específico en sus conclusiones.

“En la paciente Clara Meneses no se tomaron en cuenta los múltiples factores de riesgo, tales como un embarazo de alto riesgo, con datos ultrasonográficos de placenta previa, con un sangrado transvaginal de 6 horas, con un conducto viable y con un peso adecuado para su edad gestacional, y procedente de una zona rural alejada, para decidir su ingreso al momento de su último control prenatal, para prever posibles complicaciones o inicio del sangrado”.

Además de mencionar que en la hoja de anestesia no fue reflejado adecuadamente el momento del inicio del shock hipovolémico, luego en el tercer punto se señala textualmente: “La paciente presentó paro cardiorrespiratorio que la conllevó a una encefalopatía hipóxico isquémica, y ésta a una secuela permanente con Estado Vegetativo Persistente.

Daño irreversible

Las conclusiones de Medicina Legal mencionan los procedimientos que debieron considerarse en el caso, y en su inciso 5 subraya que “el daño sufrido a la paciente es de carácter permanente e irreversible”.

Finalmente menciona que “la atonía uterina no está debidamente sustentada en el expediente clínico, no existiendo tampoco documentación sobre el cumplimiento del protocolo de atención de hemorragias intraparto”.

El informe está sustentado por el doctor Roberto Ortega, gineco-obstetra y médico forense; la doctora Ernestina Cuadra, anatomopatóloga y médico forense; y por la doctora Darling Putoy Muñoz, médico forense, todos del ILM de Masaya.

Álvaro Leiva, coordinador de CPDH en Masaya, criticó la retardación de la auditoría del Silais-Masaya, que después de cinco meses sigue sin dar una respuesta a los familiares de la afectada, mientras tanto el Ministerio Público debería actuar de oficio e intervenir para responder al clamor de justicia de los familiares de la víctima.

Cinco casos similares

Marcos Carmona, Director de CPDH, dijo que en el último semestre tiene en sus registros cinco casos similares, de los cuales hasta el momento el Ministerio de Salud no da respuesta.

“Esperamos que las instancias encargadas del Minsa nos dieran el conclusivo, pero al observar la retardación decidimos hacerlo público”, dijo, agregando que también están en espera de la auditoría en el reciente caso del hospital infantil “La Mascota”, donde el niño Enrique Josué Chacón García, de 14 años, falleció por una peritonitis, luego que no se dictaminara bien el origen de sus dolores.