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Conductores, dueños de pequeños negocios y consumidores en general, se quejaron ayer del impacto que les está ocasionando la carestía de la vida, cuando se comenzaron a aplicar considerables incrementos en los combustibles, el gas butano y otros productos básicos.

Precios récord en los combustibles y gas licuado, alza en la materia prima para los pequeños negocios, fueron, entre otras cosas, los motivos de las quejas de la población ayer en diferentes zonas de Managua, al encontrarse con los nuevos y excesivos precios que en algunas estaciones derribaron el precio promedio e impusieron los suyos sin ninguna regulación oficial.

Precios al capricho
La gasolina súper sufrió un aumento de 3 córdobas con 69 centavos por galón, mientras que la regular registró un incremento de 2.44 córdobas por galón, pero algunas estaciones registraron ayer en sus pizarras, valores aún más altos.

El gas butano se elevó también ayer, al pasar de mil 141 córdobas a mil 150 córdobas el tanque de 100 libras y el de 25 libras varió de 248 a 250 córdobas.

La preocupación se hizo sentir ayer durante un encuentro entre panificadores de Managua, quienes se quejaron por las constantes alzas de la materia prima y por los nuevos aumentos que se aplicarán en los próximos días, sobre todo a la harina, lo que elevará considerablemente los costos de las pequeñas industrias.

William Rivera, propietario de una distribuidora de gas, expresó su preocupación no sólo por el efecto que el producto que vende está ocasionando entre los consumidores, quienes, según él, están comprando menos, sino también porque está afectando su negocio.

El pequeño empresario tiene un vehículo en el que distribuye a domicilio los cilindros de gas que le piden los consumidores, pero el costo del combustible no lo puede sumar al producto, porque tiene que vender según el precio oficial que establece el Instituto Nicaragüense de Energía, INE.

“Con el alza de los combustibles, tenemos que sortearla para ver hasta dónde llegamos, mientras las ventas de gas se nos cayeron como en un 30 por ciento”, expresó.

Judith Barillas, quien ayer solicitó un tanque de gas de 100 libras para un CDI de Larreynaga, afirmó que la situación económica está difícil, y espera que este año mejore.

Añadió que el gobierno está recibiendo muchas críticas, y aunque reconoció que no todas las promesas de campaña se pueden cumplir en un año, expresó sus esperanzas en que Dios toque el corazón de las autoridades gubernamentales, para ayudarles a mejorar la situación.

Marvin Delgadillo, quien posee una camioneta, lamentó ayer la crítica situación que está enfrentando gente como él, que sólo pudo echar el equivalente de 50 córdobas de gasolina porque dijo no andar más dinero.

Señaló que antes con 100 córdobas circulaba todo el día, y ahora sólo le permite ir al mercado.

Panificadores pegan grito al cielo
Mientras celebraban la inauguración de la Academia de la Industria Panificadora, los panaderos pegaron el grito al cielo, aduciendo que ya no soportan las alzas continuas en la materia prima.

A la actividad fueron invitados los diputados Eduardo Montealegre, de la Alianza Liberal Nicaragüense, ALN, y Enrique Sáenz, presidente del Movimiento Renovador Sandinista, MRS, a quienes se les planteó la posibilidad de tomar acciones desde la Asamblea Nacional para amortiguar la crisis.

Ermis Morales, dirigente de los panificadores, dijo que 2007 fue un mal año para la pequeña industria, ya que enfrentaron aumentos de hasta el 60 por ciento en la materia prima.

Añadió que en 2008 ya arrancaron mal, porque se espera un nuevo aumento en la harina de entre 60 y 100 córdobas, por el aumento del precio internacional del trigo.

Morales se quejó de que mientras los pequeños empresarios tratan de salir adelante con dificultades, la clase política está en “palco alto”, velando por sus intereses, sin que les importe la situación de la población.

Demandó a los diputados aprobar una serie de leyes que benefician a las pequeñas empresas, como la Ley de Fideicomiso, la Ley Mipymes (Micro, pequeñas y medianas empresas), y la Ley de Sociedades de Garantías Recíprocas, entre otras.

Se quejó, además, del poco apoyo que están recibiendo del Poder Ejecutivo, el cual --dijo-- no es amigo de las Mipymes, y del enfrentamiento entre los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

Nicolás Forbes, un pequeño panificador, se quejó de las alzas, entre ellas la del gas, que cada semana cuesta más, pero trae menos peso.

Diputados responden
Por su parte, el diputado Eduardo Montealegre responsabilizó al gobierno de la situación económica y la crisis que enfrentan los panificadores, porque según él, existe falta de capacidad y de voluntad por parte del Ejecutivo para encontrar solución a los problemas.

Agregó que este año el gobierno se ha dedicado a la politiquería, enfocado más en los problemas de otros países, y se ha olvidado de los nacionales.

Montealegre se pronunció a favor de hacer transparente el manejo de los cerca de 300 millones de dólares que se supone dejaría el petróleo que está llegando de Venezuela, con lo que se podría subsidiar el transporte, el combustible y la energía eléctrica para la población, entre ellos los pequeños negocios.

Enrique Sáenz, del MRS, llamó a los microempresarios a unirse para poder competir y compartir los problemas con quienes tienen responsabilidades políticas, como los diputados, para encontrar soluciones a las necesidades que enfrentan.

El parlamentario del MRS coincidió con su colega de ALN en hacer más transparentes los recursos del petróleo venezolano, con lo cual se pueden destinar suficientes recursos para salarios y otras necesidades de la población.

Frank Cortés, representante del Bloque de Unidad Popular Contra la Carestía de la Vida, dijo que la propuesta de los diputados no es nueva, ya que la organización que representa introdujo desde el año pasado una iniciativa para subsidiar a los panificadores, y no se hizo nada, pero sí se subsidia a los transportistas y a la transnacional Unión Fenosa.