AFP
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Miles de manifestantes que apoyan al depuesto presidente Manuel Zelaya bloquearon importantes rutas en Honduras, mientras que el presidente costarricense Óscar Arias, designado mediador, dijo que propondrá un "gobierno de reconciliación nacional" para salir de la crisis.

Arias convocó a las dos partes enfrentadas a reunirse el sábado en San José, en una segunda ronda de diálogo de su mediación. "Voy a proponer varias ideas" en ese encuentro, para "que se pueda integrar un gobierno de reconciliación nacional" en Honduras que habilite una salida a la crisis institucional, dijo Arias a radios costarricenses.

En tanto, miles de partidarios de Zelaya bloquearon este jueves las más importantes carreteras del país y las entradas a la capital para exigir el retorno del mandatario, quien les pidió en comunicación telefónica amplificada en altavoces que mantengan la "resistencia" contra el gobierno de facto.

"Les pido mantenerse en resistencia. No desistan en ningún momento, si no, Honduras se derrumba", advirtió Zelaya a sus seguidores. Las protestas en demanda de reponer al derrocado mandatario en el poder continuarán este viernes, anunció el dirigente del Bloque Popular, Juan Barahona.

Sindicatos aumentan presión

Mientras sindicatos y organizaciones sociales aumentan la presión contra el gobierno de facto, la vista de la comunidad internacional está puesta en las negociaciones previstas para este sábado en San José entre las delegaciones de Zelaya y de Micheletti, con la mediación de Arias.

Micheletti ha anunciado que estaría dispuesto a renunciar a la presidencia a condición de que Zelaya no vuelva a ocupar el poder, lo que ha sido considerado por el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, como un "avance".

"Es un avance. Estas negociaciones han tenido momentos negativos y positivos. Ahora estamos en uno positivo", dijo Insulza, quien se mostró "cautelosamente optimista".

Micheletti fue designado en la presidencia de Honduras por el Congreso Nacional tras el golpe de Estado del 28 de junio, que derrocó a Zelaya del poder y lo expulsó del país.

El golpe de Estado y la restitución de Zelaya también centró el encuentro de los presidentes de Bolivia, Ecuador, Paraguay y Venezuela, que participaron este jueves en La Paz en la conmemoración del bicentenario de la independencia de Bolivia.

“Guerra civil”

El mandatario venezolano, aliado político de Zelaya, advirtió que "la situación de Honduras tiende a complicarse, se tensa más, y ojalá, Dios no lo quiera, pero pudiera terminar en una guerra civil que pudiera desparramarse sobre Centroamérica".

Zelaya ha advertido que si no hay avances en la mediación este fin de semana, regresará a Honduras pese a la orden de captura que pesa sobre él.

Tanto Micheletti como Zelaya, ya comunicaron a Arias los nombres de los integrantes de las respectivas delegaciones, conformadas a "muy alto nivel", y que cuentan con el "aval total de sus respectivos jefes", dijo el canciller costarricense, Bruno Stagno.

No obstante, nadie desconoce la dificultad de encontrar una solución rápida a la crisis, por lo que, empezando por Arias, se ha advertido que el proceso puede ser más largo de lo esperado.

Pero el empresariado centroamericano alertaba del impacto que va a tener esta crisis hondureña en la credibilidad de una región necesitada de inversiones extranjeras para reactivar la economía.

"Más allá de lo que puedan significar las pérdidas económicas puntuales hay unos impactos intangibles que son mucho más importantes que la mercadería", dijo a la AFP el presidente de la Cámara de Industrias de Costa Rica, Juan María González.