Amparo Aguilera
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El gasto per cápita en salud en 2009 no llegó ni a la mitad de lo que se había presupuestado a finales de 2008.

Con los últimos cambios presupuestarios, ese gasto alcanzará al año los 23 dólares, equivalentes a un poco más de 468 córdobas al cambio actual, según cálculos de entidades enfocadas en salud pública como el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas Ieepp, y el Centro de Información y Servicios de Asesoría en Salud (Cisas).

En el resto de Centroamérica, entre tanto, el gasto per cápita en el rubro, en promedio totalizará los 40 dólares, o sea, más de 815 córdobas al término de año.

El Ieepp había estimado el gasto descrito, para 2009, en 47.23 dólares (962.5 córdobas) y aún así era menor al presupuestado en 2008. En resumen, seguía siendo “deficiente” para los especialistas en el tema.

Gasto “Cenicienta” en la región

Ana Quirós, Directora de Cisas, subraya que el gasto per cápita en salud nicaragüense es el “Gasto Cenicienta” en la región. “Nuestro país es el que gasta menos en el sector, Honduras, por ejemplo, destina para salud 38 dólares por persona, y ellos tienen una economía parecida a la nuestra”, señala.

“Eso hace que en Nicaragua el gasto recaiga en las familias y que cualquier problema de salud se convierta en una crisis familiar: una enfermedad, por simple que sea, se convierte entonces en una crisis económica familiar”, resalta.

Aparte de eso, agrega que los recortes presupuestarios en salud tienen efectos también a nivel del sistema de salud pública. “Uno de los problemas que venimos viendo es que se ha dejado de invertir en mantenimiento de puestos y equipos de salud, de modo que la mayoría de unidades de salud como hospitales ya agotaron su vida útil”, menciona.

Más efectos por recortes

“Ya estamos viendo aumento de infecciones intrahospitalarias por esa razón, y mala calidad en la atención, porque hay equipos médicos que están dejando de funcionar, además, las plazas de trabajo en salud se están congelando por los mismos recortes: los trabajadores se jubilan, se mueren, o se van del país, y los cargos no se reponen”, advierte.