Ingrid Duarte
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GRANADA
Los ex trabajadores del ingenio “Javier Guerra Báez” (JGB) ubicado en el municipio de Nandaime, en Granada, recibieron 1,023.04 manzanas de tierra sobre las que se encuentran las instalaciones del deteriorado complejo industrial, un área cultivable de caña de azúcar y un área de pastoreo para ganado. La cifra anterior resta 176.96 manzanas de tierra de las 1,200 que el gobierno prometió a los 4,094 cañeros que fueron excluidos durante la privatización de la década de los 90.

La entrega la efectuó el jueves el representante de la Corporación Nacional del Sector Público (Cornap), Antonio Durán, quien además cedió algunos equipos de oficina, repuestos y chatarra. “En buen estado no hay nada; un ochenta por ciento de lo que nos entregaron está en mal estado y el 20 por ciento restante está en regulares condiciones. Eso fue un saqueo indiscriminado, sólo hay escombros… a nosotros lo que más nos interesa es la tierra”, expresó el representante del ingenio “Benjamín Zeledón”, Juan Torres.

El acuerdo de entendimiento firmado en los primeros días de julio manifiesta que el gobierno entregará un monto de 3 mil dólares a cada uno de los 4,094 ex trabajadores y por ello entregaron el ingenio en concepto de abono a la deuda de 122 millones 82 mil dólares, que de no ser cancelada, podría completarse con la entrega de otro bien inmueble propiedad del Estado o con Bonos de Indemnización conforme a la Ley de Endeudamiento y Normativas Financieras.

Posibles compradores

Conforme al acuerdo, de que las instalaciones pueden ser rentadas o vendidas por los azucareros, el presidente del sindicato “Javier Guerra Báez”, Armando Leonardo Rivera, manifestó que los propietarios de Futuros Forestales. S.A, están ofreciéndoles mil 200 dólares por la venta de cada manzana de tierra, pero que a su juicio resulta demasiado poco. También han escuchado de unos venezolanos que aparentemente están interesados en reactivar el ingenio.

“Los 398 nandaimeños estábamos dispuestos a luchar para reactivar nuestro ingenio, pero el gobierno se fue por otra vía y prefirió darle respuesta a los 4,094. Nosotros pretendíamos reactivarlo para no quedarnos sin fuentes de trabajo, pero ahora esperamos que vengan inversionistas para que lo reabran”, dijo Rivera.

Rivera recuerda que el ingenio JGB era uno de los mejores productores de azúcar de la zona y albergaba a mil 600 cañeros, muchos de los cuales murieron a causa de las inadecuadas condiciones de trabajo. “Había mucha contaminación por los venenos que echaban a la caña. Yo tengo contabilizados 37 compañeros muertos en Nandaime, y en Rivas tienen 39. En Occidente la cantidad es muchísimo mayor”, explicó. Los familiares de esos muertos fueron beneficiados con el acuerdo.

Los desamparados

Los que no están incluidos en dicho acuerdo son los 51 ex trabajadores que no aparecían dentro del seguro social el 26 de marzo de 1992, cuando se firmaron los acuerdos de concertación, porque fueron excluidos por los administradores de la época. “Les jugaron sucio y robaron su cotización. Quemaron las planillas y los compañeros que no estaban en marzo de 1992 no podían recibir ningún beneficio. Escierto, ellos trabajaron, pero no aparecen en el seguro”, lamentó Rivera.

Sin embargo, aseveró que por la constancia que han tenido en las reuniones y la perseverancia de los últimos años, están contemplando la posibilidad de recoger un cinco por ciento entre los beneficiados para entregarlo a los 51 desamparados.


176.96 manzanas menos
En relación con las casi 176.96 manzanas de tierra que no van a ser entregadas, Rivera justificó que continúan siendo ocupadas por ex trabajadores del extinto ingenio “Amalia”, que luego pasó a ser el “Javier Guerra Báez”, quienes no tienen un lugar donde reubicarse.

“Son compañeros que ahí han vivido por mucho tiempo y ahora el gobierno le dio 131.5 manzanas para hagan su asentamiento. Van a tener un parquecito y una clínica para que puedan vivir tranquilamente. Eso nos resta terreno, pero no nos molesta, porque los hubieran puesto en la calle”, resaltó.

Los dirigentes explicaron que la mayor cantidad de beneficiarios están concentrados en las organizaciones Sontranicsa, que alberga a 2,090 ex trabajadores; luego continúa “El Viejo”, con 740; el “Javier Guerra Báez” con 398; el “Benjamín Zeledón” con 310; Faisa que aglutina a 286; y Animosa que tiene 270 cañeros.