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  • AFP

Las escuelas y algunas instituciones públicas de Honduras paralizaron sus labores hoy en presión por el retorno del depuesto Manuel Zelaya, en momentos en que la tensión crece tras el fracaso del diálogo en Costa Rica y los policías están en huelga por mayor salario. La tensión era estimulada por una ola de rumores, mientras medios afines al gobierno de facto de Roberto Micheletti advertían que el anunciado retorno de Zelaya al país conduciría a desórdenes y violencia.

Centenares de seguidores de Zelaya viajaron hoy en autobuses y automóviles hacia Las Manos, poblado fronterizo con Nicaragua, aparentemente para recibirlo, pero la ruta fue cerrada 10 km antes por un retén militar. Ante esto, los seguidores de "Mel" Zelaya continuaron a pie hacia Las Manos. "Hemos sido reprimidos porque no nos dejan pasar. No respetan el derecho constitucional de la libre circulación", afirmó Pablo Oyuela, dirigente del Colegio de Profesores de Educación Media de Honduras. "Nos revisan como si fuéramos delincuentes. Nos anotan los nombres y las placas de los vehículos para amedrentarnos", indicó Oyuela, que afirmó que había contado en la ruta 37 autobuses con seguidores de Zelaya que habían sido impedidos de avanzar por los militares.

Mientras, los gremios de maestros suspendieron las clases en las escuelas del país, por lo que este mes los escolares han tenido sólo tres días de clases debido al conflicto político, que ayer no logró ser superado con la mediación del presidente costarricense y Premio Nobel de la Paz, Oscar Arias.

En tanto, los policías iniciaron hoy una huelga por mayores salarios, aduciendo que desde el golpe de Estado del 28 de junio han tenido que trabajar cada día muchas horas más por el mismo sueldo, según un agente en la cuarta estación de policía de Comayagüela, ciudad vecina a Tegucigalpa. En esta estación los policías cerraron con dos esposas las puertas del cuartel y se mantenían sin laborar en su interior. "Ahora trabajamos mucho más", aseveró un agente, que no quiso identificarse, agregando que el paro había sido acatado ampliamente por los policías, incluidos los de tránsito y antimotines. Estos últimos reprimieron en días pasados algunas manifestaciones de seguidores de Zelaya.

En calles de Tegucigalpa no se observaban policías, mientras numerosos edificios públicos permanecían custodiados por militares. Sin embargo, en los retenes instalados en la ruta hacia la frontera nicaragüense había policías trabajando junto a los soldados.

Las autoridades del gobierno de Micheletti no han dado un balance de estos paros, que los seguidores de Zelaya anunciaron que continuarán mañana. El sindicalista Juan manifestó que los trabajadores de numerosas instituciones públicas habían acatado el paro. "Las fuerzas progresistas permanecen en pie de una forma que no se miraba desde la Guerra Fría", expresó Barahona. "Es un movimiento espontáneo unificado por la figura de Mel" Zelaya, agregó Barahona, presidente de la Federación Unitaria de Trabajadores de Honduras.

Entre las instituciones en huelga mencionó al Patronato Nacional de la Infancia, el Instituto de la Familia, la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, el Instituto Hondureño de Seguro Social y la Empresa Nacional de Energía Eléctrica. El aeropuerto internacional de Toncontín funcionaba normalmente este jueves hacia el mediodía, y los funcionarios de Aeronáutica Civil trabajaban normalmente, comprobaron periodistas de la AFP, pese a que circulaban rumores de que había sido cerrado por las autoridades.