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Los contralores colegiados aprobaron por unanimidad que el Banco Central de Nicaragua (BCN) contrate directamente la elaboración de 131 millones de formas de billetes en las denominaciones de 500, 100, 50, 20 y 10 córdobas, y una nueva denominación de 200 córdobas, así como la acuñación de monedas de 10 centavos, todo a un valor facial de 11 mil millones 9 córdobas cubiertos con fondos propios.

Los colegiados tomaron la decisión con base en una solicitud que hiciera el gerente general del BCN, José de Jesús Rojas, el 11 de octubre del año recién pasado, la cual justificó indicando que la fabricación de los billetes, era de interés público, contemplado en el artículo 3 literal K de la Ley de Contrataciones del Estado.

“Esta adquisición de numerario toma en cuenta las necesidades que nuestra economía requiere para varios años, razón por la cual la adquisición implica cantidades relativamente grandes”, señaló Rojas en su petición a los colegiados.


El desglose
De acuerdo con Rojas, se ordenará la fabricación de 6 millones de formas en sustrato de papel de billetes de 500 córdobas a un costo de 3 mil millones de córdobas, 10 millones de formas de billetes de 200 córdobas en sustrato de polímero a un costo de 2 mil millones de córdobas. El sustrato de polímero es un elemento que vuelve los billetes más duraderos y seguros.

En el caso de los billetes de 100 córdobas, el BCN dará a hacer 45 millones de formas en sustrato de papel a un costo de 4 mil 500 millones de córdobas, en el caso de los billetes de 50 córdobas, se elaborarán 15 millones de formas en sustrato de papel a un costo de 750 millones.

En el caso de las denominaciones de 20 córdobas, el Banco Central solicitó 20 millones de formas en sustrato de polímero a 400 millones de córdobas, de 10 córdobas pidió 35 millones de formas en sustrato de polímero a un costo de 350 millones de córdobas.

Para las monedas de 10 centavos, la entidad rectora de la política monetaria, pidió la autorización a la Contraloría para elaborar 90 millones de piezas en aluminio a un costo de 9 millones de córdobas. Todo ello suma 11 mil millones 9 córdobas.

Los colegiados pidieron una explicación técnica del por qué tantas monedas de 10 centavos, tomando en cuenta lo desechables e incómodas que son para la población, y Rojas respondió que la cantidad estipulada responde a la demanda de monedas por tres años, más un año de reserva, utilizando como indicador la demanda mensual promedio de los últimos cuatro años.

Asimismo, se consideró la demanda total de monedas proyectada para los próximos cuatro años, y se sustrajo la cantidad de monedas que el BCN tiene actualmente en existencia. Otro de los factores que se tomó en cuenta es la baja tasa de retorno de las monedas de 10 centavos, estimándose que del monto que sale a circular sólo retorna el 3 por ciento, y, además, que la última acuñación de monedas de esa denominación se realizó en 2002.


Información confidencial
El gerente del Banco Central, a la vez solicitó que esta petición se manejara bajo la más estricta confidencialidad, pues darla a conocer a la población provocaría algún tipo de ruido en la economía por medio de especulaciones.

“En este mismo contexto, y dada la naturaleza de esta compra, el anuncio para la impresión de los billetes y la acuñación de monedas no puede ser de conocimiento público por tener un carácter de inventario altamente confidencial por aspectos de seguridad, ya que un mal manejo (deliberado o no) puede ocasionar especulaciones dañinas en perjuicio de la estabilidad económica del país”, señala la carta de Rojas.

Los colegiados aprobaron la solicitud del BCN en su totalidad, no sin antes recordarle de cumplir con la escucha de tres oferentes inscritos en el registro Central de Proveedores del Estado, en virtud de lo sensible e importante de la contratación.

Además, le recomendó actuar en consonancia con los principios de eficiencia, economía y efectividad que establece la Ley Orgánica del ente fiscalizador y de la misma Ley 323.