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El Ministerio de Salud, a través de su director de Vigilancia para la Salud Pública, Edmundo Sánchez, aclaró ayer una y otra vez que sí están realizando abortos “por indicación médica” en el sistema de salud público, para precisamente evitar muertes maternas.

Eso a pesar de que hay una disposición legal de por medio que prohíbe la práctica, según dejó entrever el funcionario. “Lo que pasa es que se ha confundido el término de aborto terapéutico y eso es lo que ha pasado con Amnistía Internacional… pero nosotros sí hacemos abortos por indicación médica”, recalcó.

Tras su reciente visita a Nicaragua, una delegación de Amnistía Internacional, encabezada por Kate Gilmore, informó en México que vio con “horror” y “vergüenza” la penalización del aborto terapéutico en el territorio nacional, porque está poniendo en riesgo la vida de las mujeres y de las niñas nicaragüenses.

Sánchez planteó al respecto que: “En casos donde hay embarazos con grave riesgo, como por ejemplo donde hay hemorragias y sangrados, el personal médico tiene una norma que se ha llamado: un aborto por indicación médica. Es inevitable que se den esos casos y se atienden, así que podemos decir con propiedad que a nivel de las unidades de salud los casos se atienden”.

No especificó números

Sin embargo, no especificó el número de abortos “por indicación médica” que han materializado a la fecha. “No tengo los datos a mano, pero tengan la seguridad que cada mujer que tenga problemas o tenga altísimos riesgo se atiende; nadie niega verlas, esa es un política nuestra”, insistió.

Agregó, por otro lado, que nadie puede demostrar que por falta de un aborto terapéutico han fallecido mujeres en el país. “Nadie nos puede decir a nosotros que las muertes maternas se dan por ausencia del aborto terapéutico, no hay esa relación causa-efecto”, subrayó.

Aborto se discute a alto nivel

Manifestó, incluso, que la mortalidad materna es causada por hemorragias y porque hace falta incrementar la calidad de la atención a las embarazadas.

“Tiene que incrementarse también el acceso de ese segmento en el período del parto a las unidades de salud, porque, ¿qué pasa? Las mujeres se quedan en su domicilio y son atendidas por parteras y tienen riesgo de morir, porque se les retiene la placenta. Nosotros estamos viendo eso, estamos trabajando en eso”, dijo.

Discuten el tema con AI

Sánchez adelantó que el tema ya se está discutiendo con Amnistía Internacional a través del Ministro de Salud, doctor Guillermo González, y de la Cancillería de la República.

No obstante, de entrada la posición del Minsa es que: “El aborto terapéutico por parte de Amnistía debe ser abordado con objetividad, de modo que no incidan en el abordaje aspectos de carácter político, queremos que se juzgue al gobierno por la atención médica que brinda”, detalló Sánchez.

Ejemplificó en ese sentido que el Ejecutivo cuenta a la fecha con la aprobación de la población. “Las opiniones son favorables en términos de la atención en Salud, ustedes (los medios de comunicación) lo han visto… y nos parece que no hay fundamentos para juzgar al país en términos del aborto terapéutico”, señaló.

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Cenidh, perteneciente al Grupo Estratégico por la Despenalización del Aborto Terapéutico, advirtió que las declaraciones de Amnistía Internacional nos “marca” ante la comunidad mundial, y la cooperación podría replantear la dirección de su ayuda a Nicaragua.

Sánchez sólo indicó al respecto que hay un canal abierto entre Amnistía Internacional y el Minsa para abordar el tema desde todo punto de vista, incluyendo la cooperación.