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OCOTAL, NUEVA SEGOVIA
Se ha perdido el número de hondureños que han ingresado al territorio nacional, pero ya se habla de cerca de mil 500 personas, quienes se mantienen entre la zona fronteriza de Las Manos y Ocotal, incluido el grueso de partidarios que siguen de cerca al presidente depuesto Manuel Zelaya Rosales, alojado en el Hotel Frontera, incluyendo a varios de sus altos funcionarios que le acompañaban en su Administración.

A petición del gobierno de Nicaragua, ayer visitó la frontera una misión oficial del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur-Costa Rica), encabezada por Jozep Merkx, para realizar una inspección de primera mano sobre las condiciones en que se encuentran los centenares de ciudadanos hondureños que han ingresado al territorio desde el último viernes.

En una breve nota de prensa que entregaron a los medios de comunicación, los representantes de Acnur afirmaron que la visita la realizaban con el fin de elaborar un diagnóstico situacional de las personas que ingresaron por la frontera, teniendo como referencia los derechos humanos universales.

Los temas considerados para una eventual atención de los refugiados hondureños son: derechos humanos y migración, estado de salud, seguridad alimentaria, seguridad y logística y coordinación intergerencial humanitaria.

Guillermo González, titular de Salud de Nicaragua, quien acompañó a la delegación, dijo que hacen lo posible por brindarles la atención que se merecen.

Refugios en malas condiciones

Hasta el momento, las personas del vecino país han recibido atención en salud y alimentos por parte del Movimiento Social Nicaragüense “Otro Mundo es Posible”, con donativos que reciben de la ciudadanía que se ha solidarizado con ellos, desde una perspectiva humanitaria.

La Alcaldía de Ocotal ha proveído el Polideportivo Solidaridad, situado en el centro de la ciudad, para que pernocten los hondureños, los que tienden colchonetas sobre la pista.

Otro lugar bastante visitado, incluso por el propio Mel, es un paraje en el municipio de Dipilto, llamado Las Colinas, para centro de refugio de las personas del vecino país.

No obstante, en Las Manos hay dos refugios cuyas condiciones son muy precarias. Uno de éstos es una champa improvisada con plástico negro, pero el piso está pantanoso y proclive a sufrir inundación en caso de precipitaciones fuertes, que son frecuentes en la zona.

Alejandro Antúnez, un campesino del departamento de Olancho que vino a Nicaragua motivado por demandar la restitución de Zelaya en la presidencia de su país, calificó las condiciones del refugio como pésimas.

“Es difícil, uno quiere descansar, pero allí en esa mojazón (charcas) hasta puede conseguirse una enfermedad. Mejor vamos a buscar adónde ir a dormir”, manifestó.

Temor de contaminación de río

EL NUEVO DIARIO ha intentado buscar también una respuesta de funcionarios de Salud en el departamento, ante la preocupación expresada por varios ciudadanos de Ocotal, sobre el riesgo de contaminación del río Dipilto, que es la principal fuente de abastecimiento de agua, tanto para el territorio cafetalero como para esta cabecera departamental de 40 mil habitantes. Se teme por la posible fecalización al aire libre en el área de la cuenca.

El titular de Salud dijo que buscaría una atención integral para evitar el contagio de enfermedades en la zona como la parte de la higiene sanitaria.

Se evacuó el transporte de carga

Por otro lado, ayer el paso fronterizo para el transporte de carga internacional se flexibilizó y desaparecieron las colas de furgones que se habían formado en ambos lados de la frontera, tanto por el toque de queda en el vecino país, como por la presencia de Zelaya en el lado nicaragüense.