Lizbeth García
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A 24 días de que se conmemoren once años del atroz asesinato de los niños Walter René Polanco Vallecillo y Miurel Grissel McFields Polanco, y de la empleada doméstica Alba Villachica Dávila, a manos de Óscar René Espinoza Martínez, mejor conocido como “El Chacal del Schick”, éste podría salir en libertad condicional.

Espinoza ya ha estado varias veces fuera de La Modelo “por enfermedad”, y el período más extenso fue el de 30 días, que la juez Tercero de Ejecución de Sentencia y Vigilancia Penitenciaria, Gertrudis del Rosario Gaitán, le otorgó en marzo de este año, para que convaleciera de una operación en la casa del sacerdote Luis Octavio Huete Altamirano, quien hasta se constituyó fiador.

El horrendo crimen ocurrió el 21 de agosto de 1998 en el Reparto Schick, cuando Espinoza Martínez llegó a la casa de quien en ese entonces era su compañera de vida, Ruth Polanco Vallecillo, y, según su propia confesión, se molestó porque la pequeña comenzó a ofenderlo, por lo que le cortó la garganta mientras miraba televisión.

Luego también le cortó la garganta al niño y apuñaló en la espalda y cuello a la empleada doméstica, para no dejar testigos del asesinato. Después “remató” a la niña y trasladó los tres cuerpos a uno de los cuartos de la casa y se fue donde su ex compañera de vida, para que le lavara y planchara la ropa ensangrentada.

Espinoza Martínez fue condenado a la pena máxima de 30 años de cárcel en el Juzgado Séptimo de Distrito del Crimen de Managua, pero como tiene diez años, once meses y 24 días de efectiva prisión en los que ha laborado sin paga, ya sobrecumplió las dos terceras partes de su pena y merece el beneficio de la libertad condicional, explicó ayer el abogado Virgilio Flores Arróliga.

“Él ya tiene once años preso, y como ha trabajado sin salario se le hacen 22, si le aplicáramos lo que dice la ley sobre la liquidación de pena, se le harían 32 años, pero lo que estamos pidiendo es la libertad condicional con base en el cumplimiento de las dos terceras partes de la pena”, recalcó el abogado.

Lo que dice el Código Penal

El artículo 96 del nuevo Código Penal de Nicaragua establece la libertad condicional en las penas de prisión que excedan los cinco años, para aquellos sentenciados en quienes concurran las circunstancias siguientes: a) que hayan cumplido las dos terceras partes de la condena impuesta; b) que hayan observado buena conducta y exista, respecto de los mismos, un pronóstico individualizado y favorable de reinserción social, emitido por las autoridades penitenciarias.

Para dar trámite al incidente de libertad condicional, la juez pidió la hoja evaluativa del reo a las autoridades del Penal de Tipitapa, y también ordenó al Instituto de Medicina Legal que valoraran siquiátricamente a Espinoza, para saber si es peligroso o no para la sociedad.

Como las autoridades del penal no habían enviado el informe al juzgado, la judicial les dio un plazo de cinco días y finalmente se lo remitieron.

Juzgado con “antecedentes” en liberar asesinos

Virgilio Flores señaló que el documento indica que su cliente ha trabajado dando clases de computación e inglés en el penal, que se porta bien, y hasta pastor evangélico es, lo que coincide con el informe forense que señala que él ya no es un peligro para la sociedad, por lo que aunque la Fiscalía se oponga, su cliente cumple todos los requisitos para optar al beneficio de la libertad condicional.

Una fuente fiscal adelantó ayer que aunque no les han notificado la fecha de la celebración de la audiencia para conocer del incidente de libertad condicional, solicitarán una aclaración sobre la cantidad de días que supuestamente el reo ha trabajado, porque ha estado libre y sin trabajar varias veces por enfermedad: primero fue operado de urgencia por un urólogo y estuvo 30 días en reposo, y luego fue remitido de urgencia a la Clínica Tiscapa para que le removieran un catéter, lo que también lo mantuvo en cama.

Pero si no le dan lugar al incidente de libertad condicional, “El Chacal del Schick” de todos modos podría salir en libertad, porque una fuente del Tribunal de Apelaciones de Managua confirmó que existe un proyecto de sentencia con dos firmas, que manda a anular el juicio que se le siguió entre 1998 y 1999.

La juez Gaitán liberó el año pasado a los asesinos del matrimonio de ancianos Carlos Alberto Arévalo, de 75 años, y María Luisa Lara, dueños de la Distribuidora San Sebastián.