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CHINANDEGA

La planta procesadora, cuartos fríos, bodegas de materiales, cocinas eléctricas y varias computadoras de la empresa Langostinos de Centroamérica S.A., ubicada a 20 kilómetros al norte de Chinandega, en el municipio de Puerto Morazán, que acopiaba el 35 por ciento de la producción de camarón, langosta y pescado de este departamento, fue calcinada por un incendio.

Tras un llamado de emergencia, bomberos federados y voluntarios de Chinandega, de la Dirección General de Bomberos de León, el Puerto de Corinto y del Ingenio Monte Rosa S.A., sofocaron el siniestro que inició a las nueve de la noche del miércoles y culminó a las cuatro de la madrugada de ayer.

Del complejo industrial sólo quedaron las oficinas administrativas, ubicadas cerca de la jardinería. De acuerdo con cálculos preliminares, las pérdidas ascienden a unos 10 millones de dólares, y quedan sin empleo directo e indirecto alrededor de 3 mil personas.

La mañana del jueves todavía había llamas en el lugar y estaban a la espera de maquinaria pesada para remover los escombros. También esperaban a funcionarios de la compañía aseguradora, para hacer la evaluación completa de los daños.

El subteniente José Núñez, miembro del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Chinandega, dijo que aparentemente un corto circuito provocó el siniestro y se dificultó el control, debido a que las paredes tenían polietileno (material inflamable).

“Durante las siete horas que duró el incendio echamos abundante agua a una dispensadora de combustible, a un tanque de amoníaco y a un cilindro de gas butano para que no explotaran. Gracias a Dios y a nuestro esfuerzo, controlamos esa situación. No hay pérdidas humanas, sólo cuantiosos daños materiales”, dijo el oficial.

Señaló que el sistema de protección eléctrica se disparó, como aviso del siniestro, por lo que inmediatamente miembros del sistema de seguridad usaron 18 extintores, pero no pudieron controlar las llamas.

Por su parte, el mayor Carlos Cáceres, jefe departamental de la Defensa Civil en Chinandega, dijo que recomendará a través de los bomberos a los propietarios de empresas industriales ubicadas en esta ciudad, que el personal de las mismas reciba capacitación en primeros auxilios y contra incendios.

Aconsejó a propietarios y socios de compañías procesadoras de camarón, maní y plátano, entre otras, ubicar pequeñas estaciones de bomberos.

Los ingenios San Antonio y Monte Rosa poseen cuarteles de bomberos con varias unidades para sofocar incendios, y actúan en apoyo a otros lugares, como el caso del pavoroso incendio de la empresa Langostinos de Centroamérica.

Desempleados demandan ayuda

Pedro Osorio, quien quedó en el desempleo por el siniestro, solicitó ayuda al gobierno para salir adelante. “No esperamos que nos regalen, sino que nos den alimento por trabajo, porque desgraciadamente la crisis nos agobiará”, afirmó.

En similares términos se pronunció Concepción Dávila, quien extendió la solicitud a organismos no gubernamentales, porque les esperan días difíciles a las 3 mil personas desempleadas.

El camaronero Enrique Niño expresó que es una enorme pérdida para la producción de camarón y para la economía nacional, lo cual acrecentará la crisis que actualmente enfrenta el país.

Carlos Sauceda, otro de los que trabajaban en la empresa, dijo que “todo se perdió, menos las esperanzas de seguir luchando. Los socios de la empresa nos prometieron que a más tardar en dos años las instalaciones serán construidas con nuestra mano de obra, para percibir salario”.

David Rostrán afirmó que en medio de la tristeza, esa noticia es alentadora, porque laborarán en la edificación y no tendrán que emigrar a otros países como Costa Rica y El Salvador.

Eduardo Carrión, Gerente Comercial de la empresa de capital español-nicaragüense, afirmó que el golpe es duro, porque acopiaban diversas especies marinas procedentes de varias empresas, ubicadas principalmente en los municipios de El Viejo y Puerto Morazán, para exportarlas ciento por ciento a Europa y a Estados Unidos.

No obstante, dijo que la empresa está asegurada, por lo que construirán los 6 mil 500 metros que albergaban las áreas de recepción, clasificación, empaque y congelamiento, para continuar aportando a la economía nacional. La empresa procesaba diariamente 150 mil libras de camarón.