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La “confesión” del Ministerio de Salud, Minsa, está causando revuelo en el país. Tras enterarse de que la institución públicamente admitió que está realizando abortos “por indicación médica” y para salvar mujeres, la Iglesia Católica y el Movimiento Autónomo de Mujeres, aunque con diferentes ópticas, pusieron en duda lo aseverado por el Director de Salud Pública.

Entre tanto, la Asociación Nicaragüense de Medicina General y el Centro de Información y Servicios de Asesoría en Salud, coincidieron en que si en realidad se hacen los abortos, los médicos que los realizan están en “indefensión” jurídica.

Eso debido a que, por un lado, la Ley General de Salud manda a los galenos a salvar la vida de las mujeres en partos de riesgo, y, por otro, el nuevo Código Penal prohíbe hacerlo y establece penas carcelarias.

Opina obispo Mata

El Vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, monseñor Juan Abelardo Mata, al ser consultado sobre el tema, dijo de entrada que le extrañaba que el Minsa admitiera abiertamente la práctica, y recalcó que si en verdad la materializa, está violentando la ley, y que para esa falta existe una pena.

“Si están en verdad haciendo abortos, eso quiere decir que están violentando la ley y eso es penado por las mismas leyes del país”, expresó.

Mata explicó que “cualquier ciudadano en ejercicio de su pleno derecho, o institución legalmente constituida, puede elevar un recurso legal contra estas personas, pero habría que cerciorarse de que esto sea así verdaderamente”.

El religioso recordó que ni siquiera está permitido realizar abortos con el dictamen de tres médicos y el consentimiento de la persona, como estaba establecido antes en la ley, “eso fue abolido”, insistió.

Agregó que habría que ver, “médicamente hablando”, si lo que ha estado practicando el Minsa son abortos o no, pues Mata admitió que existen embarazos molares y tópicos, que son diferentes a quitar una vida, pero reiteró que “toda figura de aborto está prohibida en el país”.

La visión de las mujeres

Mientras tanto, Juanita Jiménez, del Movimiento Autónomo de Mujeres, indicó que no cree que el Minsa los esté realizando, porque no da cifras sobre el número de abortos que han efectuado a la fecha.

“El Minsa dice que los hacen, pero si no están registrados, son clandestinos. Si lo practican deben oficializarlo a través de un decreto ministerial, y así los médicos podrían estar seguros de que si los practican, no van a ir presos”, alegó.

Tienen temor

El presidente de la Asociación Nicaragüense de Medicina General, doctor Leonel Argüello, señaló a EL NUEVO DIARIO que los médicos en realidad tienen temor de realizar abortos “por indicación médica”.

“Porque los pueden demandar. ¿Qué hacen si un familiar, si un pariente los demanda por realizar el aborto? Por otra parte, si no se hacen, te pueden acusar de negligencia médica”, planteó.

Añadió que “estamos en realidad indefensos, contra la espada y la pared: hay una disposición legal que manda a no efectuarlos, y el Minsa no se ha pronunciado públicamente en contra de eso, no ha dicho: la penalización del aborto terapéutico contradice la Ley General de Salud, porque nuestra función es salvar la vida a las personas, eso no lo ha dicho”, argumentó.

Manifestó que es la sociedad civil la que ha expuesto su rechazo a la penalización del aborto en mención ante la Corte Suprema de Justicia, CSJ. “El Minsa no nos ha acompañado en ese proceso; ha estado al margen”, apuntó.

En ese contexto, advirtió que los médicos están retrasando la realización de los abortos terapéuticos por esa “desprotección”, de manera que los realizan cuando el riesgo de la mujer es más alto.

“Si se les indica que la mujer tiene que abortar por un problema médico grave, lo que hacen es retrasarlo, porque tienen miedo de perder su empleo y de perder su prestigio. Tienen temor de manchar su reputación profesional”, subrayó.

Contradicciones sobre muertes

De acuerdo con el galeno, en los últimos dos años se registran 25 mujeres muertas por falta de un aborto terapéutico. “Esas son cifras oficiales, hablamos de mujeres con leucemia, con cáncer, con otras enfermedades, de distintos puntos del país”, detalló.

Lo anterior contradice lo expuesto por el director de Vigilancia para la Salud Pública del Minsa, doctor Edmundo Sánchez, quien aseguró que nadie puede probar que por falta de un aborto terapéutico ha fallecido una mujer en el país.

La directora del Centro de Información y Servicios de Asesoría en Salud, Cisas, Ana Quirós, alertó, en tanto, que manejan que los abortos “por indicación médica” sólo se están realizando en ciertos lugares del país.

“Por ejemplo, se hacen en Managua, pero no en las zonas alejadas como Matagalpa y Jinotega, donde hay una alta incidencia de mujeres que lo ameritan. Tampoco se realizan en las comunidades rurales, ya sea por la falta de acceso o porque los médicos no se sienten seguros de hacerlos, pues no se sienten protegidos por el Minsa”, refirió.

Además, dijo que la preocupación de Amnistía Internacional en relación con la muerte de mujeres por la penalización del aborto terapéutico en Nicaragua, está basada en los mismos datos oficiales que a mayo del presente año revelan un incremento del 30 por ciento en la mortalidad materna.

Aborto no está en agenda, dice CSJ

El magistrado presidente de la Corte Suprema de Justicia, CSJ, Manuel Martínez, reiteró ayer que la Sala de lo Constitucional no le ha presentado ningún proyecto de sentencia sobre el aborto terapéutico, y por eso no lo ha metido en agenda para discutirse en Corte Plena.

La consulta se le hizo a Martínez luego de que el magistrado Francisco Rosales, Presidente de la Sala Constitucional, afirmara días atrás que el proyecto de sentencia estaba listo, y que era el magistrado Martínez el que no lo metía en agenda de Corte Plena, para su discusión y votación.