José Adán Silva
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Una grave denuncia contra la Alcaldía de Chinandega interpuso ante la Contraloría General de la República (CGR), el responsable de la Unidad de Auditoría Interna de esa municipalidad, quien reveló la violación a sus oficinas y el robo de documentos, computadoras y pruebas de malos manejos que él estaba investigando.

Según Cándido Leonardo Álvarez, responsable de la Unidad de Auditoría Interna de la Alcaldía de Chinandega, el pasado 24 de julio el secretario del Concejo, Juan Alberto Torres, y otras personas, violó y asaltó el cubículo donde se archivaban las evidencias de una investigación por anomalías administrativas en su contra.

Ese día, según la denuncia de Álvarez ante el Consejo Superior de la Contraloría General de la República, Torres reunió en las oficinas a algunos miembros de las juntas directivas de los sindicatos existentes en la institución, para planificar y violentar la seguridad de las gavetas y los archivos digitales e impresos, donde se presentan los avances y reportes de observaciones y recomendaciones sobre anomalías administrativas en el manejo financiero, “con evidentes debilidades de los controles establecidos”.

Se llevan CPU

“Forzaron la seguridad interna del local, cambiaron la cerradura de la puerta de acceso a la oficina, sustrajeron el CPU de la computadora asignada al área, donde se tiene toda la información de los trabajos auditados a la municipalidad desde 2005 a la fecha”, dice la denuncia radicada ayer en la CGR.

De acuerdo con la versión de Álvarez, el Secretario del Concejo y los dirigentes sindicales planificaron la destrucción de la oficina y el robo de los archivos con la utilización de empleados del plantel de la Alcaldía, para de ese manera deslindar responsabilidades y achacar la acción a los empleados, con el argumento de que “ellos temían que con la auditoría se despidiera a las personas”.

Junto a los documentos institucionales se perdieron objetos personales, un fólder con dinero privado y otros insumos de oficina. La incursión a las oficinas del auditor se repitió, según la denuncia ante la Contraloría, el domingo 26 de julio, y hasta se actuó con violencia y amenazas a la asistente del área, Oneyda Núñez, a quien Torres y sus socios le arrebataron las llaves y la echaron de la oficina con violencia y sin darle tiempo a retirar sus objetos personales.

El denunciante señaló que como evidencia tiene hasta un vídeo grabado y testigos del hecho. De acuerdo con la denuncia, las presiones de Torres iniciaron desde febrero pasado, cuando el funcionario comenzó a realizar gestiones fuera de su competencia y a manejar recursos líquidos económicos de la municipalidad, sin soportes, y a proceder a registrar su firma para librar cheques municipales sin tener autorización para ello.

“Al tener evidencias de sus malas actuaciones y evidenciarse una mala práctica con los fondos públicos, se le informó al Concejo cuáles eran las funciones del Secretario y sus límites en el manejo financiero administrativo de la comuna”, dice parte de la denuncia.

“Estaba haciendo barbaridades, manejando dinero sin soportes y sin controles y violando todas las normas internas. Se habían detectado anomalías confirmadas y se estaba procediendo a reportarlas cuando ocurrió el asalto”, dijo a EL NUEVO DIARIO el denunciante.

Se intentó obtener una versión oficial del aludido, pero no respondió las llamadas a su celular.