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¿Meneítos?... --No hay. --¿Tortillitas?... --No hay.

-- Ah, pues, déme unas Ranchitas… --Tampoco tengo. Te ofrezco pan con mantequilla o jalea, enchiladas, tacos, sándwich con pasta de pollo, tortilla con borona de chicharrón, unas rosquillitas somoteñas o cosa de horno, ¡todo riquííísimo! Y súper nutritivo para vos, Monchito.

-- El pancito con mantequilla suena rico doña Gladis, déme uno con una gaseosa, pues. -- Ay hijo, pero si vos sabés que aquí no vendemos gaseosas, sino algo mejor que eso. ¿Qué tal una lechita con pinolillo, un cacao o semilla de jícaro?... --Mmm… ¿Leche de sabores tiene? --Sí hay. –Ah, pues, eso quiero.

Esta conversación es entre Ramón “Monchito” Gómez, un alumno de primaria de un colegio público de Managua, y doña Gladis López, la dueña del kiosco del centro de estudios del pequeño.

Cambio de hábitos alimenticios

Los términos y el tema de esa plática se están volviendo cada vez más comunes en las escuelas estatales de Nicaragua, en donde la Guía de Nutrición e Higiene para Kioscos Escolares empieza a sacar de circulación lo que en términos globales se conoce como “comida chatarra”, y a cambio empieza a incluir alimentos ricos en vitaminas que ayudan a sustentar de una mejor forma el cuerpo.

“Es sólo el componente de un todo, de algo integral”, afirmó Amelia Tiffer, Directora Programa Integral de Nutrición Escolar (PINE), entidad adscrita al Ministerio de Educación, Mined.

Su afirmación no es exagerada. La implementación de la Guía, la merienda escolar, huertos escolares y la educación de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN) en la currícula escolar, forman los componentes por los que Nicaragua, junto a Brasil, Sierra Leona y Pakistán, ha sido seleccionada por la Organización de Naciones para la Agricultura y la Alimentación, FAO, para presentarla como ejemplo en el mundo.

“Nos hemos convertido en un programa que no sólo se limita a entregar alimentos, sino de educar a los escolares, a los niños y niñas, en una enseñanza con la cual se busca que sepan qué es lo mejor para nutrirse”, señala Tiffer.

El oficial encargado de los programas de alimentación de FAO, José Valls, catalogó de “impresionante” el Programa Integral de Nutrición Escolar, por tratar de integrar el tema de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN) en el sistema educativo a nivel nacional.

“Es impresionante ver cómo un programa que trata de integrar la Seguridad Alimentaria Nutricional en el medio educativo, lo consigue con una cobertura tan amplia (nacional), porque se ha visto en otros países otros contextos la introducción de la Seguridad Alimentaria de forma puntual en los niveles de la educación, pero con un planteamiento a nivel nacional, yo no conocía”, afirmó el especialista.

Los kioscos

La directora del PINE explicó que el programa es financiado en su totalidad por organismos internacionales y ONG. El Mined sólo coordina, pero detrás se encuentran trabajando otras entidades públicas y los padres de familia, sin los cuales nada de lo que pretende el proyecto se podría hacer.

Los Kioscos Escolares se implementan en conjunto con el Ministerio de Salud, Minsa, y organismos como el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, Unicef.

Tiffer señaló que se ha capacitado a todos los maestros del país, a todos los administradores de los kioscos, a quienes se les ha entregado la guía de control que utiliza un inspector para ver si están cumpliendo con la venta estricta de alimentos nutritivos, y la higiene que permita la venta de alimentos inocuos.

Relató que en 2007 iniciaron una evaluación de todos los kioscos a nivel nacional. Fueron 500 por todos, y nos encontramos conque había poca higiene, y en ocasiones se halló hasta animales domésticos comiendo en el interior de la misma comida que se vendía a los alumnos, y, además, la venta de bebidas energizantes --que provocan taquicardia-- y de gaseosas.

“Nos encontramos conque a veces las frutas se pudrían en los kioscos, y los niños y jovencitos preferían tomar gaseosas, que contienen una serie de químicos y colorantes que afectan el estómago y el sistema digestivo como tal, y que pueden provocar cáncer”, dijo Tiffer.

Recordó que existe un Decreto Ministerial de 2007, que prohíbe en los colegios públicos la venta de gaseosas, refrescos energéticos o comida chatarra, el cual se ha venido aplicando paulatinamente, y por eso ya existen varias decenas de colegios donde no se encuentran esos productos del todo.

La resistencia al cambio y la industria gaseosa

“Nuestra meta es que se vayan eliminando lo que en el lenguaje popular se conoce como ‘chiverías’, que tienen preservantes y que se elaboran en muchas ocasiones con harina reciclada, que es dañina para la salud”, indicó.

El programa de los kioscos escolares se monitorea con rigor. Tiffer dijo que al inicio hubo resistencia de parte de los administradores de algunos de ellos, incluso de ciertos maestros y directores, pero a partir de algunas capacitaciones, fueron comprendiendo que era necesario cambiar la política. “Se dieron cuenta de que es mucho más barato hacer el fresco natural a base de fruta o leche, que comprar una gaseosa”.

Sobre la prohibición de ventas de gaseosas, la directora del PINE señaló que han hablado con las compañías transnacionales que las distribuyen, con quienes han logrado ponerse de acuerdo sobre ese aspecto.

“Con ellos se han alcanzado acuerdos, porque por ejemplo, la Coca Cola, decidió no vender gaseosas, pero sí jugos de esos de cajitas que también llevan preservantes, pero que son menos dañinos que la gaseosa. Hay que ver que se trata de un proceso lento en el que avanzamos con paso firme”, dijo Tiffer.

Reacción positiva de niños y apoyo de padres

El cambio no lo han resentido los escolares. La directora del PINE asegura que la reacción de los niños y jóvenes ha sido buena, y que el proyecto ha tenido receptividad. “Incluso, un padre de familia nos comentaba que su hijo le rechazó unos churritos y una gaseosa, indicándole que en la escuela le habían orientado las afecciones que provocan esos alimentos”, señala.

La idea de esto es cambiar el patrón alimentario del niño en la merienda escolar, porque actualmente lo que los nicaragüenses ingieren no es nada nutritivo y realmente perjudica la salud.

“Queremos que los niños conozcan las características de cada alimento, cuáles son las vitaminas que los van a nutrir, qué les va a servir, para que tengan una alimentación adecuada y nutritiva”, consideró.

Sobre la organización con los padres de familia, Tiffer afirmó ha sido vital a través de los Comités de Alimentación Escolar, CAE. Es así que a los progenitores se les enseña a preparar los alimentos que se les entregan a los colegios, además, que controlan de mejor forma la alimentación de sus hijos y son realmente los fiscales de este esfuerzo.

Indicó que la no aplicación de la Guía de Nutrición se traduce en llamados de atención, sanciones y hasta el cierre definitivo del kiosco cuando se determina reincidencia. La decisión la toma el Ministerio de Salud con base en la información que recopile.

El programa es tan exitoso que ya hay colegios privados, sobre todo religiosos, que han solicitado apoyo para llevar adelante esto en sus escuelas, petición ante la cual, de acuerdo con Tiffer, se les han facilitado algunas herramientas, semillas, merienda escolar a los niños de escasos recursos. Nos han pedido guías de alimentos, y por ejemplo, el Colegio Americano Nicaragüense, ya no vende gaseosas o comida chatarra.

La merienda escolar y los huertos

Al hablar de este componente, Tiffer indicó que se trata de una contribución al incremento de la ingestión de alimentos nutritivos y fortificados entre los niños y niñas en edad preescolar y de educación primaria, fortaleciendo la educación cultural alimentaria y la seguridad alimentaria de las comunidades.

Para ello entregan granos básicos --arroz, frijoles, maíz para tortillas, cereal fortificado--, así como harina de trigo y aceite. Y el huerto escolar sirve como un complemento, pues en el mismo se siembran chiltomas, tomates, cebollas y demás hortalizas que complementan la nutrición para hacerla más nutritiva.

Este año la merienda escolar se proyecta en beneficio para 995 mil 114 niños. Tiffer recuerda que las cifras podrían variar hacia mayor cantidad de infantes, porque el alimento en la escuela es aliciente para que el niño llegue y se mantenga estudiando, pues se trata de la tercera parte del alimento del día. “Definitivamente, que la matrícula se ha incrementado por este componente”, dijo.

Sobre los huertos escolares, la directora del PINE explicó que en la parte rural es más fácil echarlos a andar que en las zonas urbanas como Managua, pues aquí se trata de escuelas con áreas reducidas para elaborarlos, por tanto se enseñan otras técnicas como la hidroponía, el cultivo en cajas y bancos aéreos.

Cada huerto cuesta entre 250 y 300 dólares, incluye herramientas --entre ellas palas, piochas, carretillas--, semillas, y en algunos sitios donde no hay agua, se han conseguido tanques.

Asimismo, se ha enseñado el cultivo de agua, es decir, cómo recoger agua en las zonas secas del país para que no les falte al momento de su siembra.

El año pasado lograron 860 huertos como PINE, pero en total, con el trabajo de otros organismos donantes, se lograron más de 1,000.

“La FAO nos nombra uno de los cuatro programas alimentarios en el mundo, y señala que somos multidisciplinarios y que cumplimos con todos los componentes de la seguridad alimentaria, entregando los componentes, capacitando a los niños en técnicas agropecuarias, entre ellas, elaborar los abonos, los insecticidas orgánicos entre otros”, manifestó.

El director del Programa de Seguridad Alimentaria de FAO en Nicaragua, Adolfo Hurtado, comentó que hay tres momentos en que el hambre afecta al ser humano: “De la gestación a los primeros años, cuando afecta el desarrollo del individuo; de los tres años a la adolescencia, cuando afecta su desarrollo y el del país; y del final de la adolescencia a la edad adulta, cuando afecta la manutención de los individuos y el crecimiento del país.”

Sugerencias de comida nutritiva de la Guía de Nutrición en los colegios
* Pan con mantequilla
* Pan con jalea
* Pan francés con crema
* Refrescos naturales
* Sándwiches con mortadela
* Sándwiches de queso
* Sándwiches con pasta de pollo
* Galletas
* Repostería
* Tortilla con queso
* Café con leche
* Leche de sabores
* Leche con pinolillo, cacao o semilla de jícaro
* Vigorón
* Repochetas
* Enchiladas
* Tajadas con queso
* Maduro con queso
* Tortilla tostada con pasta de queso o pasta de frijoles
* Tortilla con borona de chicharrón
* Hamburguesas de carne de pollo
* Papas fritas caseras
* Tacos de queso, carne o pollo
* Hot dogs
* Agua embotellada
* Jugos industriales
* Elotes
* Helados de fruta y leche
* Atolillo
* Gelatinas
* Arroz con leche
* Rosquillas y cosa de horno
* Buñuelos
* Tamal relleno, pupusas, tamal pizque, yoltamal
* Güirila con queso
* Palomitas de maíz

Realizarán Censo Nacional de Talla
Agosto será de singular importancia para el área nutritiva de nuestro país, pues del 17 al 21 se va a realizar a nivel nacional el Censo Nacional de Talla, cuya última medición se registró en 2004. Amelia Tiffer, Directora del PINE, indicó que este evento es una de las mejores formas de medir el impacto de la merienda escolar y conocer el porcentaje de desnutrición crónica en el país. El censo se realizará en niños que cuya edad oscile entre los seis y los nueve años, que cursen el primer grado de primaria de todo el país, es decir, se trata de unos 200 mil niños que se ubican en 6 mil escuelas.

“Lo que se pretende es conocer cómo andan los grados de nutrición y de desnutrición crónica en nuestro país en ese grupo de edad, porque la talla refleja la historia socio-orgánica y la situación económica de la familia, las condiciones de su comunidad y cómo le han afectado en su alimentación”, dijo Tiffer. Esta actividad, según la funcionaria, se realizará con el apoyo de organismos como Unicef, PMA, OPS y la FAO. “Se trata de un censo caro, pero que no le va a costar un centavo al país, todo se va a realizar con donaciones, que es una de las características más importantes de este programa”, indicó.