•   CORINTO, CHINANDEGA  |
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Un total de 1 mil 225 bombas artesanales incautadas a pescadores artesanales de los balnearios de Jiquilillo y Padre Ramos fueron destruidas en las cercanías del balneario de Paso Caballos, como parte de la protección a la fauna marina y la vida de los pescadores.

Miembros del Distrito Naval del Pacífico (DNP) acantonado en el puerto de Corinto, destruyeron las bombas de fabricación casera ante la presencia del jefe de esa institución capitán de navío Juan Francisco Gutiérrez, y del delegado departamental del Instituto de la Pesca y Acuicultura (Inpesca) Daniel Narváez, entre otros.

El jefe del DNP, capitán de navío Gutiérrez, aseguró que en coordinación con las alcaldías de Corinto y El Viejo, Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena), Inpesca, entre otras instituciones, persuaden a los pescadores artesanales del litoral Pacífico, para que desistan del uso de estos explosivos que han dejado varios accidentados y daños a diversas especies de la fauna marina.

Añadió que esta labor la han extendido a los balnearios Masachapa, Casares, La Boquita y Huehuete, entre otros, con apoyo de las alcaldías de San Rafael del Sur y Diriamba.

“Hasta el momento, hemos incautado y destruido 1,554 bombas artesanales. Es vital el apoyo de la Policía Nacional, que aplica la Ley 510 referida al uso indebido de armas, municiones y explosivos. Es necesario que los pescadores artesanales desistan del uso de las bombas, porque de lo contrario la ley faculta el decomiso de lanchas y motores”, dijo el jefe naval.

Alternativas de trabajo

Daniel Narváez, delegado del Inpesca en el departamento de Chinandega, dijo que además de sensibilizar a los pescadores artesanales acerca del no uso de las bombas artesanales, esa institución estatal busca alternativas de empleo a esas personas.

Expresó que ejecutan un proyecto piloto del cultivo de peces en jaula en la localidad costera Aserradores, perteneciente al municipio de El Viejo, el cual será masificado en otras comarcas cercanas al Océano Pacífico.

Además, propician la elaboración de artesanías, talleres de costura, panaderías, producción de miel de abeja, entre alternativas laborales que hagan a los pescadores artesanales desistir del uso de las bombas.