Nery García
  •  |
  •  |
  • END

Además de asumir el pago vía tarifa de toda la inversión en las plantas Albanisa, que primero dijo Ortega que eran donadas, los usuarios de Unión Fenosa ahora tendrá que pagar también vía tarifa los efectos del contrato que este consorcio firmó con la distribuidora para la compra-venta de energía, si es que ese documento es aprobado por el Instituto Nicaragüense de Energía (INE).

Es un cargo fijo de 2 millones 240 mil dólares los que pretenden cobrar cada mes y por 15 años los ejecutivos de ALBA de Nicaragua S.A., adicional al monto de la electricidad producida y vendida.

Un gigantesco conflicto de intereses

El gerente de comunicación de Unión Fenosa, Jorge Katín, dijo ayer que ya existe un documento de compra-venta de energía para un plazo de 15 años entre esa empresa y el consorcio privado Albanisa, cuyo representante es Francisco López, quien a su vez es miembro de la Junta Directiva de la compañía española y tesorero del partido de gobierno.

En este documento, Albanisa contempla que Fenosa le pague durante los próximos 15 años un monto fijo de 14 dólares al mes por cada kilovatio que tiene instalado en sus plantas, y, por aparte, que también le cancele la energía que produzcan y entreguen estas máquinas.

Negocio redondo sin invertir nada

Eso significa un negocio redondo para cualquier inversionista, pues ninguna de las partes corre riesgo alguno con el capital invertido y, al mismo tiempo, ya se disfruta de ganancias. Mediante esta forma de cobro, Albanisa se garantiza recuperar hasta el último centavo en los próximos 15 años, período en el cual también recibe sus ganancias netas por la energía vendida.

Katín detalló que son 160 megavatios (160 mil kilovatios) de potencia los que tiene instalados Albanisa en nuestro país, lo que dicho en dinero significa un cargo fijo mensual de 2 millones 240 mil dólares. En el acuerdo se precisa que Fenosa debe pagar los dos montos por separado: cargo por potencia y venta de energía.

En el sector eléctrico este cargo fijo por las plantas instaladas es conocido bajo el término “cargo por potencia”, y se aplica como un cargo adicional a la venta de energía, con el propósito de que la empresa recupere su inversión.

Fenosa tiene que sacarlos de cualquier lado

Katín señaló que una vez firmado este contrato, el próximo paso es que el INE lo apruebe para que entre en vigor, y según lo contemplado, Fenosa debe asumir ese cargo fijo para poder comprarle energía a Albanisa cuando haga falta, y evitar de esta manera la falta de suministro.

Detalló que inevitablemente ese costo que asume Fenosa sería transferido de alguna manera a los clientes, ya sea vía tarifa o mediante subsidio del Estado, ya que la compañía española debe recuperar de alguna manera ese capital para continuar sus operaciones.

Eso significa que los 2 millones 240 mil dólares que Fenosa pague a Albanisa por cargo por potencia serán trasladados a los más de 695 mil usuarios de la empresa. En 15 años lo consumidores tendrán que pagar 33 millones 600 mil dólares para que Albanisa pueda recuperar la inversión que realizó para comprar las plantas e instalarlas, además de recuperar el costo de la energía producida y vendida.

Las plantas que instaló y está instalando en el país Albanisa son parte de la “solidaridad venezolana”, según las reiteradas declaraciones del presidente Daniel Ortega, pero el ministro de Energía y Minas, Emilio Rappaccioli, confesó a inicios de marzo pasado a END que en realidad era una inversión privada que será pagada por los usuarios del servicio eléctrico, vía tarifa.

Las “Hugo Chávez” y las “Che Guevara”

El INE no tiene registros detallados de Albanisa como agente del sector eléctrico de nuestro país, sin embargo, ese consorcio pretende que el ente regulador le apruebe la compra-venta de energía de sus 160 mil kilovatios que producen en el país mediante las plantas “Hugo Chávez” y “Che Guevara”, cuyas máquinas están ubicadas en Ciudad Sandino, Masaya, Managua y Tipitapa.

Katín aclaró que el otro costo que cobraría Albanisa en los próximos 15 años es el de la energía producida y vendida, registraría variaciones en dependencia del comportamiento del precio internacional del derivado del petróleo que utilice para la generación eléctrica, ya que toda su producción es a base de búnker y diesel.

De acuerdo con el ejecutivo de Fenosa, el contrato de compra-venta de energía fue entregado a las autoridades del ente regulador desde inicios del mes de julio, para que le den el “visto bueno”. “(El documento) ya está en poder del INE para que lo revise y lo ratifique”, aseguró Katín.

El titular del INE, David Castillo Sánchez, evitó brindar detalles a END sobre la transacción entre Albanisa y Fenosa, pero a través de la divulgadora de ese ente regulador, Juliana Hernández, indicó que cuando aprueben o rechacen el contrato, éste será publicado en su sitio web (www.ine.gob.ni).

“Los técnicos están analizando el contrato, y una vez que ya lo tengan, pues el ingeniero (David Castillo) dice que será subido a la página web. Él lo va a hacer público”, dijo Hernández.

Más rezagos tarifarios

El gerente de comunicación de Fenosa también reveló que en el último mes han acumulado cuatro millones de dólares a favor de la empresa en concepto de desvíos tarifarios, que es la diferencia entre el precio real de la energía y el monto aprobado por el INE.

Por si fuera poco, hasta este viernes, según Katín, se seguían sumando rezagos tarifarios, pues el costo aprobado por el ente regulador es de 109 dólares el megavatio, pero Disnorte-Dissur está comprando a un precio promedio de 128.92 dólares.

Esa diferencia de dinero que es asumida por Fenosa en las transacciones de compra venta de energía, es conocida como desvíos tarifarios, los que luego se trasladan a las tarifas de los clientes, según análisis del INE, para que esa empresa pueda recuperar este dinero.

¿Nuevo aumento en la tarifa?

Katín no descartó que este mes los directivos de Fenosa soliciten un nuevo incremento en la tarifa de energía eléctrica, pero antes, dijo que van a esperar hasta el 25 de este mes para observar el comportamiento de los derivados del petróleo que usan para la generación eléctrica del país, lo que impacta en el costo real de la electricidad.