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En 36 años, la situación de los habitantes del vertedero La Chureca sigue siendo sacar el día luchando contra docenas de zopilotes entre los desperdicios, la podredumbre y la fetidez, y ahora se opaca la esperanza de la activación una empresa de reciclaje, impulsada con fondos de la cooperación española.

Y es que desde 2007, cuando la vicepresidenta del gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, visitó Nicaragua y se mencionó por primera vez el impulso del proyecto, los casi 800 pobladores de La Chureca vienen cultivando la esperanza de una vida más digna, como obreros de una empresa recolectora y recicladora de desechos, para lo cual, la cooperación española invertirá 45 millones de dólares.

Anhelos de una vida mejor

“El proyecto fue una sorpresa y nos llenó de alegría, porque nadie antes había ofrecido esta opción, no sólo laboral, también de reubicación y de estabilidad. Pero desde hace dos años estamos esperando ese proyecto. La alcaldía no ha resuelto el asunto por el problema de las tierras con los propietarios, por eso no se ha dado. Sin embargo, sabemos que la agencia española está dispuesta a darnos lo que ofrecieron”, dijo Ramona López, parte de la directiva de pobladores de La Chureca.

Con 21 años de vivir en el barrio junto al vertedero, donde diario se acumula 1 mil 400 toneladas de desperdicios, señaló que la esperanza es que el proyecto les facilite su modo de vida, en un ambiente sano para sus familias, y no entre la podredumbre y desperdicios tóxicos que provienen de toda la ciudad capital.

“Pienso que no se nos puede caer la esperanza porque ya todo está aprobado por la cooperación española. La familia Martínez --propietaria de los terrenos-- debe negociar, igual que la Alcaldía de Managua, para llegar a un acuerdo satisfactorio”, expresó, reconociendo a Carlos Martínez Castrillo como una excelente persona, a la que se debe indemnizar por su propiedad.

Asimismo, pidió a ambas partes que se pongan la mano en la conciencia, porque se está deteniendo un proyecto que beneficiará a 210 familias, que incluyen 360 niños.

Desleal competencia municipal

El poblador y recolector José Obando Medal señala que el proyecto de la empresa de reciclaje es una oportunidad de vida para los más pobres, pero hasta el momento los agobia la incertidumbre de cuándo iniciará. “Estamos esperanzados en tener mejores viviendas y trabajo, ya que en la actualidad no podemos sostener a nuestras familias con la prepa”, indicó el señor Obando.

Explicó que sobrevivir en La Chureca cada día es más difícil, sobre todo desde que los obreros municipales de los camiones recolectores comenzaron a hacerles la competencia en el levantamiento de la “prepa” o material reciclable, esto a pesar de que en marzo del año pasado la alcaldía les aprobó un incremento salarial para que no lo hicieran, pero ellos hacen su capricho.

Igual que Obando, el joven recolector Javier Escobar menciona que en promedio difícilmente obtienen diario entre 40 y 50 córdobas para llevar el pan de cada día a sus familias. “Mis esperanzas están principalmente en Cristo, quien nos sacará de este lugar, no en el proyecto español”.

A diferencia del recolector, Carla Patricia Valdez, habitante de La Chureca, mencionó que sigue esperando el proyecto, pidiendo que no los engañen. “Nadie quiere vivir mal, y tenemos las esperanzas de que el proyecto se haga una realidad, porque queremos salir del hedor del basurero”, dijo Valdez, quien tiene una década de vivir junto al vertedero, donde nació su primer hijo, y donde seguramente nacerá el segundo que aún lleva en su vientre.