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Dos banderas rojinegras en los ventanales laterales, adornaron ayer la salida, a eso de las nueve de la mañana, de 59 buses rusos en la capital, de los 130 que donó ese país en mayo, pero no mandarán fuera las unidades viejas.

Los primeros buses en marcha pertenecen a la cooperativa pro gobierno, “Camilo Ortega”, la que cuenta con 17 unidades rusas y 16 viejas, que cubrirán el sector del Gancho de Caminos, en El Oriental, en el caso de la 158, y el Mercado Iván Montenegro, con la 154.

Así como la “Parrales Vallejos”, que tiene 42 máquinas en las rutas 116 y 117 que recorren diferentes barrios de la capital. La Cooperativa Colón los obtendrá hasta hoy.

Cada unidad modelo Omni Bus 4235, de motores Cummings, de fabricación inglesa y muy cotizados por los transportistas, tiene capacidad para 25 pasajeros sentados y llega a 56 con los que van de pie, cantidad menor a la que traslada un bus amarillo que es de 44 pasajeros en sus sillas y un poco más de 60 con los “colgados” en los tubos.

Pasaje en 2.50 córdobas

El pasaje se mantiene en 2.50 córdobas o tarifa social, producto del subsidio del combustible que reciben los transportistas del Gobierno.

Jorge Alberto Rodríguez, presidente de la Cooperativa “Camilo Ortega”, explicó que entregaron los buses veteranos al Gobierno como parte de los compromisos que adquirieron al recibir uno nuevo. “Creo que el gobierno va a dárselos a otras cooperativas que tal vez están en mal estado y no tienen la capacidad de pago”, agregó.

Los buses viejos, según Rodríguez, se les entregarán a pequeñas cooperativas a “precios favorables”, pero no especificó el monto.

El pago de los buses rusos se hará a través de caja única, y la cuota por socio será de 10 dólares diarios (204 córdobas), o sea un promedio de 300 dólares mensuales (C$ 6,126), en un plazo de ocho años y con un interés del dos por ciento anual, hasta completar un pago de 27,020 dólares (más de 551 córdobas). En este pago las cooperativas actúan como fiadoras solidarias.

Revisar subsidio

Rodríguez señaló que en dos o tres meses habrá que sentarse para revisar números con el Instituto Regulador de Transporte Municipal de Managua (Irtramma), para saber si se mantiene la tarifa actual o el subsidio de 46 centavos por pasajero o en 56 centavos de córdoba.

José Antonio Velásquez, conductor de la “Parrales Vallejos”, minimizó el envío de los buses viejos a los municipios del país, e indicó que su costo es irrisorio, pues para él “sale mejor tirarlos a La Chureca”.

Los transportistas, además, cuentan con un sistema de caja única que permite a los conductores “no pelear pasajeros” y repartirse las ganancias por igual.

Asimismo, los buses tienen instaladas barras electrónicas de las unidades gastadas y están provistos de un moderno tablero electrónico, que refleja si hay una falla en el sistema de la unidad, y no le permite arrancar hasta que se solucione el problema, el cual se rastrea conectando una computadora portátil.