Edgard Barberena
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La existencia de tres tipos de bandas armadas que se movilizan por algunos sectores montañosos de Matagalpa fue confirmada ayer por el obispo de la Diócesis de la Perla del Septentrión, Monseñor Jorge Solórzano.

El prelado en declaraciones ofrecidas a EL NUEVO DIARIO dijo que campesinos de la jurisdicción que él atiende por parte de la Iglesia Católica, le han confirmado la existencia de esos elementos armados.

“Los campesinos me han dicho que hay bandas que roban con armas pesadas, otros que no hacen nada, que solamente amenazan pero que se les ve armados. La gente está confundida y no sabe qué pensar”, dijo el jerarca.

¿A usted le preocupa esto? ¿Creé que el conflicto que hay en la frontera con Honduras puede empeorarlo?, le preguntamos. “Siempre preocupa cuando se atenta contra la paz, tenemos presente nosotros, como Iglesia, lo que nos dijo el papa Juan Pablo Segundo: ‘La primera que quiere la paz es la Iglesia’”, respondió.

“Nosotros siempre trabajamos por la paz, en Nicaragua sabemos lo que produce la guerra por experiencia, tenemos que rezar para que en todas esas cabezas, en las instituciones y en la zona centroamericana se dé la paz”, añadió Solórzano.

El tema del aborto

Sobre la despenalización del aborto terapéutico, cuyo tema tiene pendiente de resolver la Corte Suprema de Justicia, el prelado dijo confiar en que los magistrados ponderarán lo que la Iglesia denomina “la defensa de la vida”.

“En la Constitución de Nicaragua está el respeto a la vida como un derecho fundamental, tenemos que ser los defensores de la vida, como decía Madre Teresa de Calcuta, si ya somos capaces de matar un niño en el vientre de su madre, es más fácil y ya no vamos a tener problemas en matar a otras personas, darle un balazo, matar con un cuchillo a alguien”, expresó.

Dijo que durante el tiempo que lleva en la Perla del Septentrión, ha levantado una gran estructura eclesiástica en la región que a su juicio estaba colapsada, por lo que “nos ha tocado iniciar la obra, empezando por la catedral, una joya arquitectónica, cultural, espiritual que hemos llegado a reconstruir con mucho amor”.

A monseñor Solórzano le ha tocado reconstruir el Colegio San Luis, la Curia Episcopal, el Centro de Formación La Cartuja, la Capilla en el Hospital Regional de Matagalpa, para que los enfermos tengan un lugar donde sanarse espiritualmente. “Yo creo que la Iglesia debe estar al lado del pobre, del necesitado”, agregó.

Explicó que el trabajo en Matagalpa es arduo. “En estos tres años hemos pasado de 580 capillas campesinas a 750 capillas, y los recursos los da la divina providencia, el trabajo de las personas, milagros, donaciones, todas son cosas de Dios. El responde por ellas”, finalizó.