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II Entrega y final

El mismo día de la desaparición física de Alexis Argüello, el doctor Eduardo Román supo que sus días en las oficinas de la Alcaldía de Managua habían terminado. “Ya no tenía nada que hacer allá”, dice el “mentor de toda la vida” y consejero personal hasta la última noche que vivió el tricampeón.

En esta segunda entrega de la entrevista que Román cedió a EL NUEVO DIARIO días después de que Dora Alejandra Argüello, hija de Alexis, publicó sus dudas sobre cómo murió su padre, el “amigo del alma” del boxeador recuerda los momentos que sucedieron a la llamada de aquel día que “su pupilo” de Monseñor Lezcano no vio llegar jamás.

“Fueron horas difíciles, hay momentos incluso borrosos”, recuerda Román. Dijo que a las 3:00 de aquel amanecer, salió raudo de su casa en las cercanías a la Laguna de Apoyo en Masaya y condujo hacia Managua con la esperanza de que la noticia fuera toda una confusión.

Señala que de las cosas que más conmoción le causa de aquella trágica alba, es el recuerdo de Dora Alejandra dolida y furibunda, y quien a gritos le recriminaba a un escolta de su padre haberlo dejado desprotegido. “¡¿Por qué no lo defendiste?! ¡¿Por qué no cuidaste a mi padre?! ¡¿Por qué permitiste que me mataran a mi padre?!”, dice que le oía decir.

Usted dice que don Francisco López le avisa. Pero uno se pregunta, ¿qué hacía López en la casa de Alexis a esas horas?
No sé. Si sé que él me llama. Me dice, doctor, tenemos problemas con Alexis, y fue cuando me da la noticia. Yo imagino que a él lo llamaron primero, porque él le ayudó mucho a Alexis.

“No quise verlo en la morgue”
Yo le pregunté que dónde estaba Alexis, y me dijo que ya estaba en el Hospital “Roberto Huembes”. Yo me vine inmediatamente, tenía la esperanza de que no fuera así, recuerdo que hasta me perdí porque aunque no había tráfico, tampoco había amanecido, me atrasé porque venía desde carretera a Masaya, desde mi casa.

Cuando yo llegué al hospital, allí me dijeron que ya estaba en la morgue, unos policías me lo informaron. Yo no quise ir y verlo allí y decidí irme a la casa de él (de Alexis).

¿Y como era el ambiente en la casa?

Bueno, ya la gente que estaba allá, que había mucha, por cierto, estaba al tanto de lo que había pasado. Entonces ya estaba clareando, era como las 5:00 de la mañana creo. Yo me quedé ahí en la entrada a la casa, sentado, estaba separado de la gente. Estaba aguardando la llegada del cuerpo de la morgue.

En ese lapso busqué a doña Gladis, la cocinera. Yo la conocía de antaño, fue mi cocinera antes y se la cedí a Alexis porque él necesitaba una. Yo tengo años de conocerla a ella porque además es de esta zona donde yo vivo.

Como no la miraba, pregunté a las otras personas del servicio de la casa. Me dijeron que estaba sola, dentro de la casa, aislada. Eso me sorprendió mucho, era la única persona dentro de la casa, que entonces, estaba llena de policías. Pedí que por favor la sacaran, que la dejaran, que no había razón para retenerla. Minutos después la sacaron.

Confirma reclamos de Dora Alejandra

Una de las cosas que hacen dudar a Dora Alejandra de la investigación sobre su padre es el tiempo que la retuvieron para ingresar a la vivienda. ¿Usted recuerda algo de eso?

Sí, sí lo recuerdo. La recuerdo nerviosa, conmocionada, reclamando explicaciones a gente que imagino estaba a cargo ahí.

Pero hay algo que más recuerdo, y es a Dora Alejandra reclamándole a gritos a un escolta por haber dejado solo a su padre: “¿Por qué no defendiste a mi padre, por qué no lo cuidaste, por qué permitiste que me mataran a mi padre?”, le gritaba. La recuerdo muy adolorida. No sé si ése era un exabrupto del momento o algo pensado con razones, sólo ella lo sabe.

¿Comparte usted sus dudas?

Bueno, ella trabajó muy de cerca con Alexis. Últimamente se relacionó mucho, yo creo que ella debe tener razones para desconfiar, ella estuvo muy cerca de él al final. Es su pensamiento, pero yo no puedo decirte las motivaciones de ella. Lo único que puedo decir es la verdad que yo conozco.

Dora Alejandra ha criticado el comportamiento de la esposa de Alexis. ¿Cómo lo valora usted?
Yo a ella (a la esposa) la conocí poco, no sé mucho de ella.

Por la amistad que lo unió a Alexis, ¿usted le aconsejaría conversar con Dora Alejandra sobre esas dudas?
Bueno, yo lo haría, pero no sé cuál es su forma de pensar, desconozco cómo es ella, porque yo no la conozco mucho, te digo. Yo creo sí que ella verá lo que es mejor.

Se fue de ALMA

Doctor, usted ya no va más a la Alcaldía de Managua, ¿ya no trabaja más allá?
Yo era asesor personal de Alexis, no era asesor de la alcaldía, era asesor personal, y eso mismo dicen mis tarjetas de presentación. Mi misión terminó ahí.

¿No es extraño que con tanta cercanía al tricampeón no le hayan ofrecido quedarse?
Francisco López me pidió que me quedara. Pero yo le dije que ni era funcionario de la alcaldía ni era miembro del Frente Sandinista. Sin Alexis, ya nada tengo que hacer allá.