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En medio de bailes, bombas y música de “chicheros”, miles de feligreses acompañaron al patrono de Managua, Santo Domingo de Guzmán, en su regreso ayer a la iglesia de Las Sierritas.  A las 7:30 de la mañana la imagen salió de la iglesia de Santo Domingo, ubicada en el barrio que lleva el mismo nombre, e hizo su tradicional recorrido hasta llegar a Las Sierritas, a eso de las 5:30 de la tarde.

La procesión fue acompañada por miles de promesantes. Con mucho fervor religioso, niños, adultos y ancianos agradecían su milagro al santo. Entre los ancianos sobresalía a relucir Juana Francisca Villalta, conocida en las fiestas agostinas como la “Chica Vaca”, quien cumplió ayer con la dejada del santo número 75, nada más que ahora en vez de bailar todo el trayecto, lo hace en silla de ruedas, debido a enfermedades propias de su edad (más de 90 años).

Otra promesante que manifestó su agradecimiento a “Minguito” fue Johana Reyes, quien bailó al santo junto a sus hijas y nietos pintadas de colorante rojo.

“A mi hija le dio el cólera (enfermedad gastrointestinal) a los tres meses de nacida y le pedí al santo que la salvara, a cambio prometí que la traería a pagar promesa hasta que se case”, contó Reyes, quien tiene 14 años de bailarle al santo.

Entre los que acompañaron la romería, vestidos con coloridos y tradicionales trajes, están El Cacique, las inditas, la gigantona y los negritos (pintados de aceite).

Rigoberto Flores, un devoto que tiene 45 años de pagar promesa a “Minguito”, aseguró que este año hubo más promesantes, porque muchos están empezando a pagar su promesa, como es el caso de Marvin Mayorga, quien por primera vez caminó de rodilla con el santo.

Resguardo policial
El recorrido religioso fue resguardado por agentes policiales, bomberos y miembros de la Cruz Roja Nicaragüense. Un cordón humano formado por la Brigada Especial de la Policía bordeó todo el tiempo al santo y a sus cargadores.

En toda la mañana la Policía Nacional no reportó mayores incidentes, hasta que a la una de la tarde, en el sector de los cinemas (Carretera a Masaya), capturaron a seis supuestos carteristas.

Mientras tanto, la Cruz Roja prestó auxilio a la joven Aura Martínez Urbina, de 15 años de edad, quien tenía 9 meses de embarazo y le sorprendieron los dolores de parto en la procesión. La joven  fue traslada al hospital Bertha Calderón.

El Benemérito Cuerpo de Bomberos auxilió a Juan Antonio Cruz Cabrera, quien presentó una herida en el brazo derecho y fue trasladado al hospital Manolo Morales.

A las 3:30 de la tarde el santo hizo su última estación en la Cruz del Paraíso, donde lo aguardaba un altar que le prepararon algunos devotos; a pocos metros de llegar a la Iglesia de las Sierritas de Santo Domingo. Eran las 5:30 de la tarde, los managuas sacaban sus pañuelos blancos y otros de colores para darle el último adiós a “Minguito”, con la esperanza de volver el próximo año a pagar su promesa.

Santo negocio
“Minguito” pasó al mediodía por el sector de la Centroamérica, donde se le unieron más creyentes, quienes aseguraron que prefirieron llegar después de almorzar en sus casas, ya que los comerciantes que venden alimentos y bebidas en la procesión alteran demasiado los precios.

“Una gaseosa 12 onzas cuesta 15 córdobas aquí en la procesión y somos seis personas; sale demasiado caro y la situación no está para eso”, aseguró Martha Aguilar, devota religiosa del barrio 14 de Septiembre.

Un negocio singular este año fue el de sandalias de hule para quienes se les dañaban los zapatos o el calzado que llevaban les provocaba dolores en los pies por la caminata.