Luis Galeano
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El uso de fondos del Proyecto de Modernización de la Contraloría General de la República, CGR, que financia el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, para solucionar asuntos personales de funcionarios del ente fiscalizador, es de vieja data, de acuerdo con documentos a los que tuvo acceso EL NUEVO DIARIO.

Los ex miembros del equipo de la Contraloría que trabajaban en el proyecto antes mencionado, que fueron despedidos la semana pasada luego que los contralores se enteraron que malversaron fondos del BID, obtuvieron préstamos o anticipos de las cuentas que esa entidad tiene en el Banco de América Central, BAC, desde julio del año pasado, y los regresaron en diciembre de ese año.

Para que un solo centavo haya salido de esas cuentas, tuvo que haber tenido la firma del ex coordinador del proyecto Henry López Mendoza, y la del director administrativo financiero de la CGR, René Ruiz Tablada, quien a pesar de estar involucrado en la aprobación de las transferencias y en otros actos irregulares, permanece en su cargo.

C$ 114 mil para especialista administrativo financiero

Los documentos a los que este medio tuvo acceso demuestran que Rodolfo Rodríguez Ayala, quien era especialista administrativo financiero del Proyecto de Modernización de la CGR hasta la semana pasada, obtuvo el 14 de julio de 2008 la cantidad de 45 mil córdobas de la cuenta No 001-11888-4, conocida como Fondo Rotativo, fuente 11, de contrapartida local.

De esa cuenta en el BAC, el dinero se trasladó por medio de una transferencia a la cuenta No 020015335, a nombre de Rodríguez Ayala.

Once días más tarde, el 24 de julio de 2008, el mismo Rodríguez Ayala obtuvo de la misma cuenta un total de 50 mil córdobas, y casi un mes después, el 22 de agosto, el mencionado funcionario, obtuvo un nuevo desembolso de 24 mil córdobas.

En total, en un mes y diez días, Rodríguez Ayala obtuvo de la cuenta No 001-11888-4, la suma de 114 mil córdobas procedentes de los fondos del BID que se supone son para modernizar la CGR.

Este mismo ex funcionario de la CGR, junto a Henry López Mendoza, Rosaura Cajina Zapata, y Miguel Ángel Blanco, fueron despedidos de la Contraloría por sacar de esa cuenta y de dos más del BID casi 430 mil córdobas para solventar asuntos personales.

De la cuenta No 001118884 del BAC salieron 150 mil córdobas el 9 de febrero y se trasladaron a la cuenta No 001135078, a nombre de Rosaura Cajina Zapata.

El reembolso

La mejor muestra de que el dinero fue “jineteado”, es que Rodolfo Rodríguez Ayala reembolsó el dinero luego que recibió el pago de su treceavo mes, el 19 de diciembre de 2008.

Ese día, la cuenta No 001118884 del BAC recibió un depósito de 24 mil córdobas, 50 mil córdobas y 45 mil córdobas, de manos del entonces especialista administrativo financiero del Proyecto de Modernización de la CGR, es decir el préstamo estaba saldado.

Sindicatos de CGR piden parar abusos

Los trabajadores del ente fiscalizador que forman parte del Sindicato de Trabajadores de la CGR, emitieron un pronunciamiento ayer, en el que exigieron a los contralores tomar medidas contra todo aquel empleado de esa institución que cometa actos irregulares y que pongan en duda la honestidad de quienes forman parte de ese equipo de trabajo.

Los trabajadores se mostraron en contra de “todo acto cometido por acción u omisión de cualquier funcionario de la CGR que lesione y ponga en entredicho la moralidad e integridad no sólo de la institución, sino de todas y todos los trabajadores de esta entidad pública que está llamada constitucionalmente a velar por el control de la administración pública y la fiscalización de bienes y recursos del Estado”.

De igual forma, exhortaron a los contralores para que adopten una actitud acorde con los preceptos por los cuales fueron elegidos, “y no permitan el abuso de funcionarios en los cuales depositaron su confianza”.

Asimismo, solicitaron fallar “de una vez por todas sobre los hallazgos de la auditoría especial practicada a la administración de esta institución y establecer las sanciones correspondientes”.

Los contralores tienen en sus manos los resultados de esa auditoría, que se inició luego que se conoció del pago de más de un millón de córdobas para cancelar la reparación de equipos informáticos y fotocopiadoras de la CGR, teniendo como base para emitir centenares de cheques, documentos falsos, entre los que destacan cotizaciones alteradas con borrones, enmendaduras, sin firmas o con firmas, y sellos escaneados. Los pagos fueron autorizados por el director administrativo financiero René Ruiz Tablada.