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  • AFP

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, asistió este jueves al Parlamento para presentar su informe anual de gobierno en ausencia de diputados de la oposición, que le reclaman respeto a la institucionalidad de ese poder de Estado.

Ortega se resistía a asistir al Congreso para no sufrir el desaire de los diputados opositores que son mayoría, cuyos asientos estuvieron vacíos, mientras permanecían en otro sitio del edificio legislativo.

"Ellos como que tuvieron miedo. No los veo. ¿Qué miedo? Si hemos conversado antes. Yo pensé que no se iban a correr. Ellos me están pidiendo, me están exigiendo (venir) y se desaparecen", criticó el mandatario.

El mandatario había optado por dar su informe ante sus partidarios en la Plaza de la Revolución, lo que le valió criticas de distintos sectores que le reclamaron respetar la institucionalidad en el país.

Ortega llegó con una hora de atraso al Parlamento y ocupó otras dos para hablar de forma imprecisa y deshilvanada sobre el quehacer del gobierno en el primer año de su mandato.

El mandatario propuso a la oposición un diálogo para enfrentar los problemas de la energía, el hambre y la pobreza en el país.

"Ahí es donde tenemos que abrir el debate (...) no sobre temas zonzos, ridículos, como los que están a la orden del día", comentó Ortega.

En tal sentido, Ortega desestimó el pedido de diálogo que sectores sociales y de la oposición piden en torno a la gobernabilidad y respeto a la institucionalidad del país.

"No podemos estar perdiendo el tiempo en hacer un gran diálogo para que cada quien llegue a hacer un discurso", apuntó.

Al respecto, Ortega dijo que "estamos trabajando una propuesta sobre el tema energético" que dijo va a discutir con los diferentes sectores y la población para que "se asuma la realidad que estamos viviendo".

El país no puede permanecer impasible frente a la crisis energética, mientras otras naciones están tomando medidas de emergencia, señaló.

Ortega destacó la cooperación de Venezuela en materia de suministro de petróleo con un crédito concesional donde la única condiciones que pone es que el 25 por ciento de los fondos que se obtengan sean utilizados en obras sociales.