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La palabra sucesión ha entrado de lleno en las filas del Ejército de Nicaragua. El general Omar Halleslevens, Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas Nicaragüenses, por primera vez desde que asumió el mando el 21 de febrero de 2005, habló de su retiro, y sus primeras consideraciones fueron: “Regreso a Chontales”.

Ayer, en un acto de celebración del Sexto Curso de Seguridad y Defensa Nacional, Halleslevens comentó sobre las especulaciones y apuestas que sobre su sucesor se hacen en los corrillos de la vida política y mediática, y una vez más afirmó que no está decidida ni se está decidiendo aún la elección del futuro jefe castrense.

“El cambio de mando se da el 21 de febrero de 2010, tu servidor ahí va a estar entregando el bastón; al Presidente de la República se le hace en el mes de noviembre de este año la propuesta del Consejo Militar, y es potestad del Jefe Supremo tomar la decisión de quién va a ser el Comandante en Jefe, pero nosotros a lo interno como institución tenemos por costumbre y por lógica ir desarrollando los temas que están en tiempo. En esta época hemos estado con todo lo que conlleva la jornada XXX Aniversario”, dijo inicialmente.

La sucesión

¿Hay un orden lógico de sucesión, general?, le preguntó un periodista, y Halleslevens respondió seriamente: “En la historia nuestra, los nuevos comandante en jefe han sido los jefes de Estado Mayor, vamos a esperar la decisión del Consejo Militar”.

Y no quiso hablar más del tema. ¿Y qué hará una vez que salga de la institución? , se le inquirió.

Inmediatamente que me retire paso a formar parte de la vida civil como un ciudadano cualquiera de este país. Voy a integrarme a lo cotidiano, a lo que todo mundo hace. Voy a mi Chontales querido, donde yo nací, me preparé una parte de mi vida y voy nuevamente para allá”, expresó aliviado.

¿Va a hacer vida política?, le insistió un periodista, y el general respondió: “Ahora mi objetivo es llevar este barco a puerto, este barco va estar anclándose el 21 de febrero de 2010, ya después, vamos a ver qué hacemos, pero como te digo, yo me regreso a Chontales”, repitió, ahora bromeando, e invitando a los periodistas a un vaso de leche de su finca ganadera que es, dice él, a la que se va a dedicar a su regreso a la vida civil.

Lo de Humberto Ortega

Ayer, el general en retiro Humberto Ortega opinó sobre la sucesión de los mandos del Ejército, y analizó sobre quién debe ser el sucesor del Comandante en Jefe actual, Omar Halleslevens.

Los sucesores se barajan entre el mayor general Julio César Avilés, Jefe del Estado Mayor General, y el mayor general Ramón Calderón Vindel, Inspector General.

“Esa es una cuestión que no se puede contaminar por lo político, es al Consejo Militar al que le corresponde ver estas cosas”, expresó Ortega en entrevista televisiva, para agregar que “eso está institucionalizado y profesionalizado” desde 1994.

Ortega señaló que si se ha preparado a un sucesor del mando máximo durante cinco años, como es el Jefe del Estado Mayor, no hay razones para poner a otro, a menos que existan causas mayores por enfermedad.

“El sucesor primero tiene que ser Jefe del Estado Mayor, y aquí no pueden entrar consideraciones políticas. Hay que tener presente que el Presidente (de la República) manda al Ejército, pero dentro del marco de la Constitución y la Ley, no puede sentirse el Presidente que es el dueño del Ejército o el dueño de la Policía, porque el Ejército obedece en la medida en que el Presidente sepa mandar y el Presidente debe saber mandar en el marco de la Constitución y de la Ley”, anotó Ortega.

El cambio de fecha

Sobre lo del cambio de fecha, que pasó del tradicional 2 de septiembre al 12 del mismo mes, Halleslevens dijo que ellos venían analizando la situación, y que aunque el Ejército cumple años el 2 de septiembre, “en esta oportunidad destacamos algunos elementos que estaban ahí presentes en esta celebración”.

“Estuvimos dándole vuelta en la comandancia, y dijimos que para no pegarnos a otras fechas de aniversarios de otras instituciones, como era la Policía, decidimos trasladarnos un poquito más allá, que es un sábado, y no el 2 que era miércoles, y estaremos haciendo la actividad en una plaza pública donde vamos a invitar a la población a que asista”, dijo.

“Entonces mirábamos que en el marco de lo que se ha llevado a cabo, había que dar la posibilidad de que si estábamos invitando al público, darle la oportunidad a que fuera. A la Policía el 5 de septiembre le cae sábado, la otra opción era el 6, pero es muy seguido, entonces dijimos, cerremos los ojos y vamos el día sábado 12”, señaló.