José Adán Silva
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A pesar de que el Ejército de Nicaragua ha reiterado que sostiene relaciones y cooperación con los militares de Honduras, el cuerpo castrense de este vecino país del norte, no ha confirmado su participación en los actos de celebración del XXX Aniversario de las Fuerzas Armadas nicaragüenses.

Ayer, el general Omar Halleslevens, Comandante en Jefe del Ejército, admitió que la Comandancia del Ejército catracho aún no confirma su presencia al evento que se realizará el próximo sábado 12 de septiembre en la Plaza La Fe, en Managua.

“No, no han confirmado”, dijo el general, quien del mismo modo no supo responder si con la crisis de Honduras, que involucra a las Fuerzas Armadas, sigue en vigencia la integración de los ejércitos del istmo a través de la Conferencia de Fuerzas Armadas de Centroamérica (CFAC).

“Nosotros somos respetuosos, y en este momento la presidencia pro-témpore de la CFAC está en San Salvador, que sean ellos quienes puedan responder esa pregunta, nosotros no tenemos la respuesta en este momento”, dijo Halleslevens.

Versiones periodísticas, no confirmadas por el Ejército de Nicaragua, indicaban ayer que tampoco asistiría al evento castrense la delegación de Cuba, invitada oficialmente por la Comandancia del Ejército al acto central.

Del mismo modo se informó que Estados Unidos sí confirmó su presencia, junto a Irán, Venezuela y otros países de Centroamérica.

El Ejército de Nicaragua se prepara para recibir delegaciones militares de al menos 12 países, que junto a tropas nicaragüenses marcharán el próximo 12 de septiembre en la celebración del 30 Aniversario de constitución de las Fuerzas Armadas nacionales.

Según el vocero del Ejército, general de brigada Adolfo Zepeda, los preparativos están listos, y ya se cuenta con los permisos respectivos de ingreso de las autoridades de la Asamblea Nacional a las fuerzas externas invitadas.

Efectivos de Estados Unidos, Venezuela, Rusia, México, Cuba, China Taiwan, Bolivia, Ecuador, Dominicana y Centroamérica están invitados, junto a delegados militares del resto del mundo acreditados en Managua.

La autorización oficial se realizó mediante un decreto ejecutivo que con trámite de urgencia envió el presidente Daniel Ortega a la Asamblea Nacional para su ratificación.