Luis Galeano
  •  |
  •  |
  • END

Mientras los contralores guardaron silencio sobre la decisión que tomaron en la sesión de ayer, alrededor del caso de malversación de más de un millón de córdobas, en el que se encuentran involucrados varios funcionarios y ex funcionarios del ente fiscalizador, un nuevo escándalo estallaba en esa entidad, al conocerse que miles de córdobas que los trabajadores tenían en una cooperativa de ahorro y crédito en el ente fiscalizador, han desaparecido.

Los afectados pidieron al presidente de esa entidad Guillermo Argüello Poessy, que les acompañara a denunciar el hecho ante la Fiscalía General de la República, pero según se conoció, éste indicó que no pueden hacer nada para que los trabajadores recuperen el dinero que con tanto sacrificio habían ahorrado, pues se trata de un asunto privado.

Se habla de un monto de más de 400 mil córdobas, por los que la Junta Directiva de la cooperativa de ahorro no sabe responder. Jorge Córdoba, tesorero de la cooperativa, aseguró que el dinero está “regado” entre varios deudores, y que se va a pagar “hasta el último centavo” a los socios, pero que no sabe cuándo será eso, porque están en el proceso de recuperación.

La directiva

Los directivos de la cooperativa son Rosaura Cajina (era la presidenta), Fernando Castro, Shirley Ramírez, Jorge Córdoba y Jockey Damaris.

Cajina, junto a tres funcionarios más de la Contraloría, fue despedida recientemente de esa institución por haber obtenido de una cuenta del Proyecto de Modernización de la Contraloría --que financia el BID--, fondos como “anticipo”, en una operación en la que participó como contrafirma el administrativo financiero de esa entidad, René Ruiz Tablada, quien renunció al cargo en medio del escándalo.

La cooperativa de ahorro de la CGR tenía en 2006 más de 350 socios, según tesorero de la cooperativa, y el capital llegó a sumar más de un millón de córdobas. Cada trabajador que se afiliaba decidía cuánto se deducía de su salario para ahorrar en la cooperativa.

Pero hoy, la situación ha cambiado, pues la cooperativa no tiene ni siquiera 100 socios, posee un déficit de más de 400 mil córdobas producto de deudas que tienen con ella unos 50 trabajadores.

“La cooperativa fue descapitalizada por los mismos socios desde 2006, en retiros de ahorro hasta por un millón 120 mil córdobas, y a diciembre del año pasado se habían retirado un millón 420 mil, y el restante de dinero, que es parte del ahorro de los socios, es deuda que necesitamos recuperar”, dijo Córdoba.

Indicó que tienen plenamente identificados a los deudores, y son personas que no han saldado préstamos directos, como en el comisariato, y personas a las que no se les podía deducir de su cheque de pago debido a que se encuentran embargados.

Las anomalías

Róger Dávila, ex financiero de la cooperativa, quien renunció a ese cargo hace cerca de cuatro años, dijo que cuando salió de esa función el capital de la asociación era de 835 mil córdobas.

“Lamentablemente se comenzaron a tomar un montón de decisiones desacertadas que llevaron a la iliquidez de la cooperativa”, dijo Dávila.

Indicó que la asociación está intervenida actualmente por el Instituto Nicaragüense de Fomento Cooperativo, Infocoop, después de que algunos socios denunciaron que no se les facilitaban los estados financieros, que no se informaba sobre la situación de la cooperativa, además de que se pedían préstamos y no había fondos, así como la negativa de entregar dinero a los socios que lo pedían.

La carta a Argüello Poessy

EL NUEVO DIARIO tuvo acceso a una carta que 34 trabajadores afectados por la pérdida de sus ahorros enviaron al contralor Argüello Poessy, en la cual le piden que intervenga y hasta que los acompañe a interponer una denuncia en la Fiscalía General de la República.

“Nuestros ahorros a la fecha no se nos han devuelto y no tenemos información sobre a quién recurrir para hacer las gestiones pertinentes para la recuperación del dinero ahorrado con tanto esfuerzo a lo largo de estos años, sin esperar que nuestro dinero fuese a quedar en el limbo”, dice parte de la carta de los empleados.

“Como parte afectada recurrimos a usted para que por su digno medio nos acompañe como Contraloría General de la República ante la posibilidad de llevar a cabo una denuncia ante el Ministerio Público, o ver la manera en que se puede dar solución a esta situación a nivel interno”, piden los quejosos.


Ex magistrado Dávila Barboza lamenta papel de ente fiscalizador:
“Contraloría más bien formaliza corrupción”

La información brindada a lo largo de esta semana por END sobre el desfalco de casi 430 mil córdobas de fondos BID, de parte de cuatro ex empleados de la CGR, en complicidad con el ex financiero René Ruiz Tablada, provocó que el ex magistrado de la Corte Suprema de Justicia, CSJ, Alfonso Dávila Barboza, enviara unos apuntes refiriéndose al “cáncer de la corrupción que está minando a Nicaragua”.

“Me causa profunda pena y tristeza la vergonzosa escalada que ocupa como vicio que deja a Nicaragua en una situación gravosa de poca credibilidad”, apuntó el ex magistrado.

Indicó que las publicaciones de END sobre malversación de fondos del BID en la Contraloría “demuestran y revelan el poco control y vigilancia de los caudales” de programas bien determinados para proyectos que se financian en pro de mejorar las instituciones del país.