•  |
  •  |
  • END

Estados Unidos prepara nuevas sanciones contra el régimen de facto en Honduras, tras el fracaso de la misión de cancilleres que viajó al país centroamericano esta semana, con un multimillonario programa de ayuda en el punto de mira.

“Estamos evaluando nuestras opciones (...), y creo que tomaremos algunas decisiones en los próximos días”, declaró a la prensa ayer un portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley.

El programa de combate a la pobreza y desarrollo económico conocido como Cuenta Reto del Milenio (CRM), que tiene proyectos en Honduras a cinco años vista, valorados en más de 215 millones de dólares, es una de las opciones de sanción, explicó un alto responsable del Departamento de Estado bajo anonimato.

El principal proyecto de la CRM en Honduras es la mejora y ampliación de la principal carretera del país, la CA-5.

Hasta el momento se han desembolsado unos 80.3 millones de dólares, lo que significa que quedan por aprobar unos 135 millones.

La decisión final está en manos de la secretaria de Estado, Hillary Clinton.

Estados Unidos está “desalentado” ante la resistencia del régimen de facto hondureño a aceptar el retorno del presidente depuesto Manuel Zelaya, según un comunicado que fue enviado por el Departamento de Estado a la AFP.

“La delegación de la OEA que viajó allá esta semana hizo, en nuestra opinión, una oferta muy directa al régimen de facto, que deberían firmar el Acuerdo de San José”, que incluye el retorno de Zelaya, advirtió Crowley.

Washington ya anunció el miércoles la suspensión del servicio de visas para no inmigrantes en Honduras, poco antes de que la misión de cancilleres que viajó a ese país anunciara su fracaso.

Unos 30,000 hondureños se beneficiaban cada año de esas visas para viajar o transitar por Estados Unidos.

Previamente, Washington suspendió otros programas de ayuda civil, y totalmente la militar, lo que representa para Honduras una pérdida de unos 35 millones de dólares anuales.

Resistencia boicoteará elecciones

Mientras tanto, en Tegucigalpa, el Frente de Resistencia contra el Golpe de Estado anunció ayer su decisión de boicotear las elecciones presidenciales previstas para noviembre próximo, si no regresa al poder el presidente constitucional Manuel Zelaya.

“Estamos organizando los barrios en la capital y en todos los pueblos del país para no permitir la entrada de los candidatos de la oligarquía”, explicó a la AFP el dirigente opositor Alejandro Casco, ante la eventualidad de que el gobierno de facto decida mantenerse en su posición actual.

La campaña electoral abre hoy, y los candidatos empezarán sus giras por todo el país.

El Frente de Resistencia contra el Golpe de Estado, que aglutina al gremio de los educadores, sindicatos obreros, organizaciones campesinas e indígenas, de derechos humanos, ambientalistas, feministas y otros, consideró “totalmente ilegítimos” los comicios en el actual marco de rompimiento del orden constitucional.

Sin embargo, si se diera el retorno a la presidencia de Zelaya, el movimiento propiciaría la creación de un frente amplio con una candidatura popular única, acotó Casco.

Dos candidatos opuestos al golpe de Estado se encuentran inscritos ante el Tribunal Electoral para participar en los comicios del 29 de noviembre.

Uno de ellos es Carlos Reyes, un independiente impulsado por organizaciones de la sociedad civil, y el otro es César Ham, del izquierdista Partido de Unificación Democrática (UD).

Por otra parte, el Partido Liberal, que llevó a Zelaya a la Presidencia, pero se distanció de su proyecto político, y finalmente participó en el golpe, postula a Elvin Ernesto Santos, que fue el vicepresidente de Zelaya hasta hace pocos meses, cuando renunció al cargo para lanzar su candidatura.

El candidato del Partido Nacional (PN) es Porfirio Lobo, un político conservador.