Lizbeth García
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Dos británicos que fueron condenados aquí en Nicaragua por traficar drogas desde Managua hacia Londres, vía paquetes postales, pidieron ayer la libertad condicional, pero lo más insólito es que uno de ellos quiere que lo manden a cumplirla a su país de origen, sin vigilancia alguna.

Michael David Deenholm y Stevens Evetts fueron capturados en Nicaragua en el 2004, como parte de una operación conjunta de la Policía nicaragüense y la Interpol.

Deenholm y Evetts fueron condenados a 22 años de presidio por tráfico internacional de drogas en el Juzgado Séptimo Penal de Juicios de Managua, pero el 30 de marzo de este año, la sala penal uno del Tribunal de Apelaciones de Managua reformó la sentencia y la rectificó, quedando en 10 años de prisión para cada uno.

Ayer, el abogado de los extranjeros, Pánfilo Orozco Izaguirre, le pidió a la juez Primero de Ejecución y Vigilancia penitenciaria, Roxana Zapata, que les conceda a sus defendidos la libertad condicional “por el comportamiento que han tenido en la prisión y lo cerca que están de cumplir con su pena”.

El abogado argumentó que los británicos se han reeducado dentro del penal y han trabajado sin sueldo. A la fecha Michael David ha acumulado entre el tiempo laborado y la efectiva prisión un total de nueve años, ocho meses y 12 días; Steven Evetts tendría ocho años, cuatro meses y doce días.

“Tomando en cuenta que su sanción es de diez años de prisión y la figura de la libertad condicional establece que para hacerse merecedores de la misma tienen que haber cumplido dos terceras partes de su condena, pido el beneficio de la libertad condicional para ambos, pero que a Steven lo deporten a su lugar de origen y que a Michael, que está casado con una nicaragüense y tiene un negocio de artesanías acá, que se quede en Nicaragua cumpliendo con las medidas de control que se le impongan”, fue lo que el abogado demandó ante la juez.

La fiscal Carmen Marina Ulmos señaló que los acusados no han tenido buen comportamiento dentro del penal, como alega la defensa, porque Michael David violentó la ley de Régimen Penitenciario al traficar con dinero dentro de la cárcel, por lo que se aplicó una sanción de seis meses, y Steven Evetts es adicto al consumo de marihuana.

Pánfilo Orozco restó importancia a este señalamiento diciendo que en algunos países fumar marihuana no es delito. Señaló que la Ley 285 fue derogada por la entrada en vigencia del nuevo Código Penal, criterio que la Fiscalía no comporte porque la Ley contra el tráfico de drogas es una ley especial que está por encima de la nueva legislación penal, según explicó la fiscal Ulmos.

Después de escuchar a las partes, la juez Zapata determinó que resolverá en un plazo no mayor de cinco días la solicitud del abogado de los extranjeros.