Martha Vásquez Larios
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Para Guillermo Cortés Domínguez, docente universitario y director de la Revista Medios y Mensajes, en la propuesta de reforma a la Ley 372, Ley Creadora del Colegio de Periodistas de Nicaragua, se cometieron algunos errores por la prisa con que fue presentada ante la Asamblea Nacional, sin ser discutida antes con el congreso de periodistas.

Un ejemplo claro de esa prisa es que en el artículo cuatro de dicha ley no se percataron que estaban dejando nuevamente abierta la posibilidad de ejercer como periodistas a personas que carecen de título universitario, contrario al objetivo que persigue el Colegio de Periodistas, explicó Cortés.

El artículo cuatro dice que se consideran periodistas las y los nicaragüense y/o extranjeros residentes que tengan por ocupación principal, el ejercicio del periodismo radial, escrito, audiovisual, electrónico y relaciones públicas que cumplan con los requisitos establecidos en la presente ley.

“Dice ocupación principal, no habla de profesionales; deja abierta la posibilidad de que los empíricos entren. En realidad esto muestra la informalidad y cómo fue elaborado esto con mucha rapidez, sin seriedad. Adolece de consulta; porque esto no debió ser introducido a la Asamblea Nacional sin antes ser discutido ampliamente por un congreso de periodistas”, explicó el docente.

Aclaró, sin embargo, que para los no graduados ya quedaban establecidos en la ley los años de trabajo y la forma de acreditarlos.

Dos estatus

Otra observación que hace Cortés es que ni la ley ni las reformas dicen por ningún lado que hay dos estatus para ingresar al Colegio: uno, el que presenta sus documentos, se acredita y le ceden su credencial para ejercer y se va; y el otro estatus es aquel que además de conseguir su licencia para ejercer, quiere pertenecer al Colegio.

“Pertenecer al Colegio es llevar una vida orgánica, cotizar mensualmente, hacerse merecedor de beneficios relacionados con seguridad social, por ejemplo, pero la junta directiva del Colegio en la práctica ha estado aplicando la ley como si fuera obligatorio pertenecer al Colegio, y no es obligatorio. Lo obligatorio es presentar el título para tener la credencial y ejercer”, aclaró.

Otro asunto que no está bien definido en las reformas es sobre las atribuciones del Comité de Ética, Junta Directiva y Congreso de periodistas.

El Comité de Ética es un órgano especializado en velar que los periodistas cumplan con la ética profesional, que debe estar en un código de ética de los periodistas de Nicaragua que aún no existe (hay dos propuestas y no se han fusionado, mucho menos discutido), pero en las reformas le están dando funciones más allá de su resorte, como son las de carácter financiero, que deben ser funciones de la Junta Directiva (tesorero y fiscal), explicó Cortés.

El otro punto que no está claro es el relacionado a las resoluciones que tome el Comité de Ética, que pueden ser como “sentencias o condenas” que pueden ir de amonestaciones o expulsión, y no hay apelación ante estas resoluciones para periodistas de Managua, contradictoriamente con los de las filiales, que sí pueden apelar.