Jorge Eduardo Arellano
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A partir de febrero próximo Nicaragua sólo importará y carburará derivados del petróleo venezolano, los que serán refinados por la Esso Standard Oil y vendidos por las cuatro compañías petroleras del país, gracias a dos acuerdos firmados ayer entre ejecutivos de esta compañía estadounidense y directivos de DNP-Petronic, lo que incluyó la compra-venta del plantel uno de Corinto.

Al rendir su primer informe anual de gestión de gobierno en la Asamblea Nacional, el presidente Daniel Ortega reveló que estos acuerdos se firmaron ayer a las diez de la mañana.

“Estos acuerdos permitirán el procesamiento de 600 mil barriles de petróleo mensuales, pero también permiten ganancias a la empresa Esso, porque como empresa ellos van a ganar”, dijo Ortega, quien precisó que la Refinería de esta compañía procesará el crudo que el gobierno de Hugo Chávez venderá a Nicaragua en condiciones justas.

Con el acuerdo, según Ortega, el país tendrá finalmente acceso al petróleo venezolano, pues se garantiza su acopio, almacenamiento, procesamiento y comercialización.

El ministro de Energía y Minas, Emilio Rappaccioli, esperaba que este acuerdo garantizara la importación de poco más de 10 millones de barriles de petróleo al año, pero Francisco López, Presidente de la estatal empresa Petróleos de Nicaragua (Petronic), dijo ayer que sólo se proyecta una importación anual de 9 millones de barriles.


También compran plantel
En declaraciones a medios de comunicación afines al gobierno, López señaló que estos acuerdos incluyen la compra del plantel número uno que posee la Esso en Corinto, el que ahora pasó a manos del Estado.

“Hemos finiquitado lo que es el servicio del almacenaje que nos estuvo brindando la Esso, pero también hemos acordado la compra del plantel numero uno. Es decir, que las instalaciones que tenía la Esso en Corinto ahora son propiedad del pueblo de Nicaragua”, dijo López.

Este plantel comprende siete tanques de almacenamiento, y según el presidente de Petronic, a partir del mes próximo iniciarán la importación de los primeros 600 mil barriles, que luego serán procesados por la Refinería Esso.

Cabe aclarar que el segundo plantel de Esso en Corinto es el más grande y se conserva bajo administración de esta compañía.

“Este acuerdo permitirá contar con el 95 por ciento del consumo nacional de petróleo y garantizará tener reservas para evitar los racionamientos energéticos durante todo el año, tal como se comprometió el presidente Daniel”, agregó López.

El restante cinco por ciento de las importaciones nacionales son contratos de empresas privadas, entre ellas, varias generadoras de energía eléctrica.


La parte oscura del negocio
Ortega explicó que el 50 por ciento del crudo importado de Venezuela se pagará en un plazo de 90 días, y la otra mitad a 25 años de plazo con el uno por ciento de interés.

El ministro Rappaccioli detalló la semana pasada que esta segunda mitad del dinero el Gobierno la divide en dos partes iguales. “Una mitad entra al fondo de la Alternativa Bolivariana para las Américas, ALBA, y la otra, a varias instituciones estatales”, indicó.

Refirió que con la firma de este acuerdo y mediante este fondo, se inyectará al país unos 300 millones de dólares en proyectos sociales y financiamiento al sector agropecuario.

“En la firma de los acuerdos estuvieron presentes representantes de la Esso, del Ministerio de Energía y Minas, de la Dirección General de Ingresos, de la Dirección General de Aduanas, miembros del Consejo Superior de la Empresa Privada y de la Cámara de Comercio Nicaragüense Americana (Amcham)”, reza una nota del gobierno.

Hasta ahora ningún funcionario ha aclarado a la población cuánto pagó el gobierno por el plantel uno de la Esso, bajo qué precios de referencia venderá PDVSA a Albanisa, la proyección de compra anual prevista en efectivo, las ganancias de las compañías petroleras en esta importación exclusiva de Venezuela, y el impacto que esto ocasionará en el mercado nicaragüense.