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Más de un centenar de personas se congregaron en el Cementerio General de Managua, junto a familiares de Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, para rendirle homenaje ayer diez de enero cuando se cumplió el 30 aniversario del asesinato del Mártir de las Libertades Públicas. Hay que destacar la presencia de diversos sectores sociales, de organismos de la sociedad civil, y de miembros de la clase política de diferentes credos ideológicos.

Luego de colocar las ofrendas florales de diversas organizaciones sociales y políticas, Cristiana Chamorro, hija del recordado abogado y periodista, reafirmó el compromiso con la libertad de prensa, sobre la base de los pensamientos que su padre dejó como herencia, que servirán para construir la conciencia del pueblo de Nicaragua en materia de libertades públicas y derechos ciudadanos.

“Hoy, de nuevo, en pie de lucha por esas libertades, creemos que el mejor tributo a la memoria de Pedro Joaquín Chamorro Cardenal es hacer como suya, una declaración de principios, en la cual nuestra familia recoge como legado la memoria de nuestro padre”, indicó.


Declaración por la libertad
Acto seguido, Carlos Fernando Chamorro Barrios leyó un escrito denominado “Declaración del 10 de enero de 2008 en Defensa de la Libertad de Expresión”, firmado por la Fundación “Violeta Barrios de Chamorro”, que en su esencia expresa el pensamiento de PJCh, donde dice: “Mientras haya una máquina de escribir, una grabadora, un micrófono, un papel, un balcón, una plaza pública o una cárcel, seguirán denunciando a los inmorales que trafican con las necesidades sociales de los más pobres. Esa es la razón principal como hombres, periodistas y ciudadanos”.

Carlos Fernando invocó a la sociedad nicaragüense a continuar con el pensamiento de PJCh a 30 años de su magnicidio, a mantener vigente su ideario pluralista y la coherencia entre su forma de pesar y su acción que fue sellada con el sacrificio, “ese ideario sostenido por más de tres décadas con una práctica política valiente y honesta, entrelazada con una fecundada labor periodística que inició en 1948, al incorporarse al diario La Prensa”.

Recordó en un editorial titulado: “Al servicio de la verdad y la justicia”, que las censuras, suspensiones, cierres y destierros sólo sirvieron para superar las etapas críticas, reanudando con ánimo diario la labor perentoria de crear día a día, semana a semana, mes a mes y año con año, un órgano que representara exactamente y en vivo el carácter y esperanza de este pueblo. El periodismo debe seguir siendo el papel moneda de la verdad, así como la voz justiciera de los nicaragüenses”.


“Ni con los unos, ni con los otros”

En relación con lo que pensaba su padre de los pactos --específicamente entre Agüero y Somoza-- apuntó que PJCh hizo un escrito que tituló: “Ni con los unos, ni con los otros”, dejando clara la necesidad de crear otra alternativa a la creada por el “pactismo”, y si era, como siempre, importante y urgente hablar sobre temas como la comida, el agua, la luz, el trabajo y la atención a damnificados, también era cierto pensar en expectativas futuras de un libre juego democrático, cuyas bases debían planificarse con calma y firmeza, para hacer de Nicaragua un país libre de damnificados permanentes.

“No estuvimos con los pactistas de ayer, por creer que sus acciones no convenían al país, tampoco podemos estar con los pactistas de hoy, sucesores de los otros, en vista de que nuestra posición se deriva de una interpretación recta del bien común, de la política como instrumento para lograr el progreso y la paz verdadera del pueblo, y jamás las simples consideraciones personales”, resaltó Carlos Fernando, refiriéndose a un pensamiento de su padre.

Así mismo, expresó que a 30 años del asesinato del Mártir de las Libertades Públicas, presentan a la nación una serie de principios, reflexiones y propuestas, para construir y buscar enriquecer, con la participación de todos, una agenda nacional en defensa de la libertad.

Primero, reafirmó que la libertad de expresión no es una dádiva del gobierno, pero tampoco es patrimonio exclusivo de los medios de comunicación y de los periodistas, ella representa un derecho humano universal, consignado en la Constitución, un derecho ciudadano conquistado por la lucha del pueblo y sellado con su sangre, “por tanto, estamos moralmente obligados a defenderlo a cualquier costo.

Proclamó que con Pedro Joaquín Chamorro Cardenal la libertad de expresión es el elemento básico sobre el cual se asientan todas las otras libertades y derechos fundamentales de la persona, y por lo tanto representa el fundamento del Estado de Derecho, y en este 10 de enero, convocaron a todos los ciudadanos, sin distingo de color político, a reivindicar este derecho como propio, a ejercerlo y defenderlo sin temores ni vacilaciones.


Pobreza, desempleo y menos libertad
En segundo lugar, manifestó que al cumplirse el primer año de gobierno del presidente Daniel Ortega, se constata con preocupación que en Nicaragua hoy hay más pobreza, desempleo y menos libertad, además se observa un grave deterioro del clima para el ejercicio de la libertad de expresión. Contrariando sus promesas de tolerancia y reconciliación nacional, el presidente Ortega ha hecho una práctica de su estilo de gobierno, el atacar de forma virulenta a periodistas, medios de comunicación, organizaciones de la sociedad civil y partidos políticos que fiscalizan su gestión de gobierno.

“Estas amenazas representan una expresión de intolerancia extrema ante las críticas, y además constituyen una peligrosa incitación a la violencia de parte de sus partidarios. Por ello demandamos al Presidente cesar sus ataques, y convocamos a todas las fuerzas vivas de la nación a practicar la solidaridad, para que prevalezca el principio de cero tolerancia contra cualquier agresión directa o indirecta a la libertad de expresión, a las libertades públicas, y a la institucionalidad democrática”, sostuvo.

En tercer lugar, señaló que la política de secretismo informativo y centralización de la información pública, institucionalizada desde el Ejecutivo, es contraria a cualquier práctica democrática, y más aún a una que se jacta de promover la democracia directa, “no se puede luchar de forma efectiva contra la pobreza, bajo un esquema de secretismo gubernamental.

Añade en el escrito que no se pueden enfrentar con éxito las tragedias naturales ni el hambre, sin libre flujo de información. En ese sentido, apuntó que no se puede apuntalar la participación ciudadana cuando los ciudadanos carecen de información sobre el proceso de toma de decisiones públicas, o se les excluye por razones de sectarismo político.