Jorge Eduardo Arellano
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El presidente Daniel Ortega amenazó ayer a los tres bancos tenedores de los bonos bancarios con sacar el dinero que el Estado tiene depositado en sus cuentas, si tratan de politizar “su acto delincuencial”, pues el gobierno no pagará el dinero que les adeuda.

Después de leer la resolución de la Contraloría General de la República, que detalla el perjuicio al Estado que provocó la emisión de los Certificados Negociables de Inversión (Cenis) y la renegociación de esta deuda, Ortega reiteró su decisión de no orientar la partida del Presupuesto General de la República destinada al pago de la deuda con la banca nicaragüense.

“No quiero verme en la obligación de sacar los miles de millones que el Estado tiene (en sus cuentas). No jueguen con fuego”, advirtió el mandatario, quien aseguró que “quiere buscar una solución en el marco de la justicia, que contribuya por la paz y estabilidad de nuestro pueblo”.

“Espero que contribuyan”, continuó Ortega, quien se refirió directamente a Eduardo Montealegre cuando abordó este tema, en la celebración de su primer año de gobierno en un acto en la Plaza de la República.

“¡Y éstos son los que hablan de la ‘piñata’, éstos cuatro vivos que se lo repartieron, y este vivo, el que dice que no renunciará a su inmunidad…!”, expresó al finalizar su discurso, poco antes de las nueve de la noche.


“Colaboren”

Los tres bancos que según el gobernante hicieron “un negocio redondo”, son: el Banco de la Producción (Banpro), el Banco de Finanzas (BDF) y el Banco de Crédito Centroamericano (Bancentro), que asumieron a los cuatro bancos quebrados: el Banco Mercantil, el Interbank, el Banco Nicaragüense de Industria y Comercio (Banic) y el Banco del Café.

“Hay que dejarles claro que las partidas que están asignadas en el Presupuesto no se van a dar”, dijo Ortega, y acto seguido mandó al ministro de Hacienda y Crédito Público, Alberto Guevara, a negociar con los bancos.

Un equipo del gobierno, conformado también por Guevara, está negociando la deuda con los banqueros. No se conocen los detalles de esas negociaciones, pero los representantes del gobierno han partido de la premisa de que no pagarán mientras éstas no hayan concluido.

Igual que en su comparencia en la Asamblea Nacional, Ortega habló del Protocolo de Kyoto, de las armas nucleares, de “esos del tal bloque”, y no presentó informe de su gestión gubernamental, porque no va a ser como los gobiernos de los últimos 16 años, “que inventan cifras, igualmente de mentirosas que ellos”.

Con esta frase explicó el motivo principal para no presentar el informe: “Asumamos la realidad”.